Frase

Frase del mes
Quiero mirarme en el espejo y que me guste lo que veo, Cuesta seis días por semana. Quiero que lleguen los domingos y no vuelva el miedo, Quiero tomármelo con calma.
-Vale la Pena - Paula Mattheus
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lunes, 20 de enero de 2020

No víctima pero verdugo. Mi mayor error.

 ¿Has tenido alguna vez esa sensación de haber cometido el mayor error que puedes hacer en toda tu vida?  

Supongo que todos en algún momento de nuestra vida cometemos un error de consecuencias catastróficas, un error que te hace darte cuenta de las cosas y querer poner un fin. Por mi parte ese fin ha llegado. Siempre he sido de pensar mil veces las cosas antes de actuar, de mirar las mil probables consecuencias, y eso en muchos casos me llevaba a no actuar. Sin embargo, hace unos meses decidí cambiar. Decidí que no me gustaba a mi misma siendo así, así que probé a ser otra versión de mi. Una versión que no temía las consecuencias, que actúa por impulsos, sin preocuparse tanto de las cosas. Quizá se pueda decir que decidir ser la adolescente que en su día no fui. Y por un tiempo ha funcionado, me lo he pasado bien, he conocido a gente maravillosa, pero como todo, llega un momento en el que la acabo cagando. 

El sábado salimos de fiesta. Bebimos y yo me fui de las manos, perdí el sentido de todo y el alcohol anuló esos inhibidores que normalmente me frenan. La lié. Perdí el control y perdí de vista más que nunca esa visión de las consecuencias. 
Hice algo horrible, algo sin apenas darme cuenta, quizá impulsada por esos instintos y por el alcohol. Pero jamás debería haberlo hecho. Esa noche cometí cientos de errores y ahora los estoy sufriendo. 

Siempre he tenido muy claro que antes que cualquier sentimiento hacia un tío van las amigas. Me cuesta mil hacer amigas, no suelo llevarme bien con las chicas, y por fin había encontrado amigas nuevas, por fin me sentía cómoda entre otras chicas que no fueran Sati y Vi. Y pese a todo, la jodí. Para mi fue un juego, no fue nada, ni siquiera creo que lo hiciese con motivo sexual, pero ni por esas debería haberlo hecho. Y sí, el alcohol se me había subido, pero no es excusa, yo lo sé.

Daría mi vida por poder volver atrás, por poder cambiar aquello. Y sí estaba muy borracha, y no pensaba, no era consciente de las cosas, pero escuchar que a quien quieres que sea tu mejor amiga está molesta y enfadada contigo te trae de una bofetada a la realidad. 

No sé que hacer ahora. Hemos hablado, supuestamente vamos a dejar las cosas en stanby y quedar con todos y seguir a ver cómo fluyen las cosas, pero la he jodido. Y lo peor es que no es solo ella. Hasta llego a sentir que con ella en algún momento se solucione, y aunque siempre tenga ese horrible recuerdo de mi creo que podremos volver a ser amigas. El problema son todos los demás. Siento que T y S me desprecian por hacer daño a su "hermana". Con E todo era maravilloso, eramos amigos, quería ver si podríamos ser mejores amigos porque me encanta hablar con él, nos entendemos. Pero ahora esa amistad también ha retrocedido. Y por otro lado está H, él no entra en todo este lío, pero sí en el otro, y por cómo actué no sé cómo se siente él al respecto. 

La he cagado hasta el fondo. Pero ya no puedo volver atrás y de poder de verdad que lo hacía. Cambiaba todo de esa noche. 

Duele tanto estropear todo. Duele tanto joder las cosas y saber que eres la culpable, que no hay excusa válida porque no existe. Duele sentir que pierdes a las personas que has llegado a querer tantísimo en apenas 4 meses. 


No puedo cambiar lo que he hecho y pedir perdón no va a solucionar nada. No podemos poner una tirita, hay que esperar a que cicatrice, pero siempre quedará la marca como señal y recordatorio. 

Creo que volveré a cambiar, volveré a ser esa Karou que se encierra en sus pensamientos, que piensa mil y una veces las consecuencias, que no sale de casa más que lo necesario y que se aleja de todos. No quiero ser la víctima aquí, soy consciente de que no lo soy, soy el verdugo, la culpable, pero eso no significa que no esté terriblemente dolida y arrepentida. 

Solo puedo pedir perdón y decir lo mucho que los quiero a todos aunque no vuelvan a confiar en mí. 




Que los lobos protejan vuestros sueños. 









viernes, 8 de enero de 2016

Duele.

No puedo con esto. Duele demasiado. Tengo que pensar en mi misma, pero no sé hacerlo.

Llevo sin ir al psicólogo desde que acabaron las clases y me afecta. No consigo controlar lo que tengo dentro. No conozco mi corazón, y mi cabeza me traiciona. No sé pensar en mi y solo pienso en no herir a los demás, pero no hay forma de no hacerlo. Les hago daño sin quererlo, y haga lo que haga les haré daño. Me duele el corazón y la cabeza.
Estoy leyendo un manga ahora mismo (Watashi ni xx Shinasai) que me hace llorar continuamente. Es precioso, me gusta y no quiero dejar de leerlo, pero me duele. Encuentro similitudes con yo y mi vida a cada capítulo. si yo soy Yukina, la prota, soy capaz de asignar un personaje a cada uno de los que me rodean. Y duele. Duele ver que no tengo corazón. Que no sé lo que es el amor por culpa de ese "sensei".

Lo dije y lo vuelvo a repetir. Lo siento. Siento hacer daño a todo el mundo. Lo siento, Michi. Lo siento, Albert. Y lo siento a todos aquellos que daño sin ser consciente de ello. Después de a mis padres no hay a quien quiera más que a mis amigos, y sin darme cuenta los hiero. Lo siento. Lo siento por todos. Lo siento Shana por lo que pasó. Realmente que siento todo.

Me duele el corazón y mis lágrimas no paran de llover. Me gustaría saber si algún día seré capaz de saber lo que es el amor.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

sábado, 7 de noviembre de 2015

¿Era tu luz?

Después de dos años de haberte conocido y uno de que todo se fuera a la mierda aún pienso en ti, y por desgracia, lloro echándote de menos.

Ha pasado tanto y sigue doliendo como el primer día. Estos tres días he estado leyendo un manga preciosísimo y muy triste. No es triste en sí, si no que a mi me ponía triste. Estaba lleno de historias y conflictos de amor, y eso me hacía añorar y recordar. Y al llegar a una de las páginas más bonito entendí por qué me había estado sintiendo así todo el rato.

Me recordaba a ti. A nosotros. Tú decías que yo te daba luz. Que yo era tu luz. Que me querías siempre a tu lado. Que me dabas la luna si te la pedía. ¿Alguna vez fue verdad algo de todo aquello?

Me enamoré a mentiras. Me enamoré de alguien que solo jugaba conmigo, y no es justo. Todas esas veces que yo te prometía que no te abandonaría las decía de verdad, y aún seguiría ahí, aún quiero seguir ahí, si no me hubieras echado.

Te quise todo lo que he querido jamás a alguien. Te quise hasta entregarte mi vida. Y tú solo jugaste conmigo. Con una niña acomplejada que te idolatraba. Me da miedo pensar hasta dónde habría pasado de no haber salido de esa mentira.

Pero te quise. Te amé. Y lo peor
es que aún te quiero.

Que los lobos protejan vuestros sueños.

K.

lunes, 19 de octubre de 2015

Lo peor, preocupar.

Lo peor de pasarlo mal es que encima tienes gente detrás que se preocupa. Gente a la que no quieres preocupar y a la que por tanto ocultas mil cosas, pero hasta eso te sale mal y no dejas de hacerles daño.

Sabes que hay gente que te mira y puede querer ayudar, pero esa gente a veces son solo conocidos, a veces hasta amigos, pero es gente a la que no puedes contar ciertas cosas. Gente con la que aunque en teoría puedes contar, a la hora de la verdad no, pues no llegan a ser personas de real confianza. Y lo son menos aún cuando cada uno de tus amigos, cada uno de esos "mejores amigos" que has ido teniendo, aquellos a los que confiabas tu vida y hasta te ponías delante del toro por ellos te han dado de lado. 

Cuando tienes una supuesta mejor amiga por la que has dado todo este verano y ella te ha ido dando pequeñas punzadas. Por la que te sientes fatal de haberla tirado al suelo aquél día en fiestas en que estaba borracha. Pero que ya ni si quiera en ella puedes confiar ni con ella quieres contar. 

Cuando curiosamente ni en tu mejor amigo desde hace 10 años puedes confiar para contarle ciertas cosas, y no porque no le quieras o no confíes en él, si no porque llega un momento que no quieres que absolutamente nadie a tu al rededor se preocupe, que nadie te mire. 

Detestas ser un cristal, detestas que te miren y sepan todo lo que pasa por tu cabeza y corazón, y sin embargo no lo puedes evitar. Intentas poner sonrisa de joker cuando entras en el coche tras el instituto, pero no dura y tus padres te ven y sufren. 

Y tú sufres por ellos, porque sufren por tu culpa. Y solo habría personas contadas, una, quizá dos, con las que cuentas pero ni siquiera a ellos les cuentas. Tienen sus cosas y aunque dicen que no les molestas, en el fondo sientes que no ven el problema que ves tú, y que tampoco puedes abrirles tu corazón y sentimientos como para llamarles en plena llorera y soltarles todo.

Estás sola. Hay mucha gente a tu alrededor. Muchos conocidos, amigos, familiares, pero a la hora de la verdad estás completamente sola. Sola ante una hoja de papel a veces, otras ante un teclado de ordenador. Pero siempre sola.

Sola, y sin ser capaz de pedir ayuda pues el principal problema reside en que ni tú sabes el problema. En que tu depresión y tu angustia ha llegado a tales niveles que ya no hay quien te saque de allí. Ni un psicólogo, ni un profesor, ni tus amigos, ni tus padres, ni siquiera tú misma. 

El ese momento solo puedes llorar, desear no existir y morirte. Desear estar sola y al tiempo tener a alguien que te consuele y entienda todo lo que pasa dentro de ti sin tener ni que expresarlo. Solo quieres abandonar. Dejarlo todo atrás. Absolutamente todo.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Raro.

Es extremadamente raro cuando tu mejor amigo, esa persona que conoces desde hace 10 años, esa persona con la que has pasado más de la mitad de tu vida, la que te conoce más que un hermano, la que sabe cómo sacarte siempre una sonrisa, con la que discutes y peleas cosas estúpidas y luego pasa la mitad del tiempo en tu casa, la que soporta todos tus temperamentos y cambios repentinos de humor; un día te dice que le gusta una chica y que va bastante en serio. Y lo raro no es eso, si no que te diga que esa chica que tanto le gusta le recuerda a ti.

Eso es lo raro.

Y eso también me hace pensar algo que hace tiempo ya daba vueltas y alguien ya me comentó. Realmente yo no soy fea. No tengo buen cuerpo ni soy una belleza, pero soy una chica normalilla, del montón. El problema es que soy un poco rara a mi manera, y solo podría llegar a quererme una persona que haya vivido mis cambios. 

La persona que de verdad me entendiera y consiguiera querer tendría que ser alguien que me haya visto crecer y madurar. Que me haya conocido con gafas, braquets y algo más de 65 kilos con 10-12 años, y que ahora me vea ya sea con gafas o sin ellas pero me vea distinta, cambiada, mona, y con 8 kilos menos. 

Tendría que ser una persona que me haya visto saltando con amigas que luego me dieron una puñalada. Que me viera con mi mejor amiga y después viera cómo lloraba y se me rompía el corazón cuando ella se fue. Que me haya visto en mi época sin amigos y en la que los tenía a puñados. Alguien que entendiera porqué soy como soy. Porqué me afecta lo que me afecta. Alguien que consiguiera entender casi lo que ni yo entiendo.

Y precisamente por eso, porque nadie más que mi mejor amigo ha vivido todo eso, por eso, viviré sola y rodeadas de libros y gatos, huskies y hurones.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

lunes, 22 de junio de 2015

Sigo sin encajar.

"Pasan los años y yo sigo haciendo esto" Así dice una canción de unos amigos. "Pasan los días y yo cada vez más sola" digo yo.

Sigo con lo mismo que hace dos semanas, y es que nada cambia. Miento. Nada cambia para bien. Todo empeora.

A ellas ya no las soporto. Absolutamente en nada y para nada. Y a las únicas dos que sí, una no da señales de vida y a la otra la veo cada mil. Y eso hablamos de aquí, porque el resto viven en otras comunidades. Es decir, aquí no me queda nadie.

Y que me digan que no es así no lo hace menos cierto. Porque sí lo es.

Cuando dije que no encajaba en el grupo era por este tipo de cosas. Igual que se meten con U pueden hacerlo conmigo y no me hace gracia. Él es mi amigo y no voy a pasar por alto que se metan así con él.

Y vamos, ya el comentario de hoy ha sido la gota que ha colmado el vaso.
"-El otro día llamé a X con el culo sin querer.
-Pues a mi me llama porque sí."
GRACIAS. Gracias, monina, por hacer más obvio lo obvio. Gracias por hacer que me sienta peor. Hazme un favor, y no te acerques más a mi.

Nadie. Nadie tiene que acercarse. Es curioso lo imbécil que llega a ser el ser humano. Cuántas veces me habrá pasado esto, y aun así me empeño en buscar amigos. Cuando siempre, siempre acabo luego jodida y dolida. ¿Cuándo voy a aprender?

Y luego soy una puta borde, ¿no? Pues no, joder. No soy borde. Lo que pasa es que me siento sola, y estoy sola. Y cada vez que intento una pizca nunca se puede. Y no podéis haceros a la idea de lo que duele. Duele estar sola. Os lo prometo.

Y lo que me jode es que los necesito, que me prometieron que iban a estar ahí. Todos. Y ahora, una vez más, ¿quién queda?

Estoy cansada ya de luchar. Pasaré este verano sola. Con mi familia, con Vi y con los de Alo si es que me dejan, y se acabó. Y viajando a Madrid para  ver a mis Ikys. Porque es lo único que me queda.

"Estoy cansada. Harta de llorar. Pero ni tan siquiera me doy libertad a mi misma para rendirme. Pero me rompo. Y estoy harta. Yo lo que quiero es eso. Son ellos. Es salir con mis amigos. Con los Ángeles de Rami, con los Patinadores Profesionales, con los del Skate, daría lo que fuera por volver a salir con los Heisenberg. Con los Ikys. Mis Ikys, Sirenos serenos Vip o Sirenikys.
A ellos son a los que menos veo. Pero también los necesito. Necesito tardes como esa. Tardes en las que no haya ni un atisbo de pensamiento maligno. No tardes, si no días. Días en los que solo una sonrisa invada mi cara. Días en los que hagamos el imbécil y no haya ninguna preocupación aparte de la de que pierdan el juego por mi culpa cada cierto tiempo. 
Necesito a mis amigos. A todos. Ahora, son de las pocas cosas que me hacen tirar día a día y que consiguen hacerme reír. 
Amigos. Esos grandes sin los que estaría perdida."


 Es gracioso, pues no hace tanto que escribí eso y sin embargo, en unas cosas sigue siendo clavado y en otras, cómo ha cambiado todo. Aquellos con los que quería y necesitaba salir ya no están ahí. Ellos están, pero no yo con ellos. Y todo por estudiar y desaparecer del mapa. Tócate los cojones.


domingo, 7 de junio de 2015

Sola 2.0

Sola una vez más. Y no sola sin pareja, sino sola. Sola. Completa y angustiosamente, sola.

Sola sentimentalmente. Sola emocionalmente. Sola físicamente.

Me encuentro sola, perdida en medio de nada. En medio de mi vida, sin saber a dónde ir, sin saber qué hacer, qué elegir, ni con quién ir.

Sola. Es que no tiene más palabras. Sola. Absolutamente sola.

Miro a un lado y a otro, y dime, ¿quién queda? Nadie. Todos se han marchado. Aquellos con quienes iba a irme a una casa rural en verano se han ido. Aquellos con los que iba a ver la Pantera Rosa e iba a pasar las noches de verano fuera a la intemperie viendo estrellas se han ido. Incluso solo quien conseguía sacarme una sonrisa con tan solo mirarme, hasta él se ha ido.

Estoy sola. Vuelvo a ser ese iceberg. Vuelvo a ser la niña indefensa y perdida de hace tres años cuando se fue mi mejor amiga. Vuelvo a estar sola. Sola con mi cama y mis llantos. Sola. Sola. Sola.

Sola. Yo y la música. La música y yo. Sola con mis estudios. Esos que fueron el combustible para que ahora esté sola. Sola con mi mente. Sola con mis problemas. Sola frente a mi agobio, a mi angustia, sola ante mi ansiedad. Sola ante mi problema alimenticio. Sola frente a mi idea de querer ser libre y volar.

Sola. Completamente, sola.


Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

jueves, 28 de mayo de 2015

Harta.

Creo que el problema lo tengo yo. Ya esto no es normal, pero qué quieres, cada vez estoy más harta.

Estoy muy, muy harta de algunas de mis amigas. "¡Hala, qué barbaridad acaba de decir!" Pues barbaridad o no, es completamente cierto.

Estoy harta de una por irresponsable, por ser culpable ella de "no poder ponerse bikini" y quejarse. Ya quisiera yo el cuerpo que tiene ella y lo destroza así. Harta en general. Estoy ya cansada de tragar y tragar.

Y harta, muy harta también estoy de otra. Mira que la quiero muchísimo, pero ya me ha tocado las narices demasiado. Primero con sus "pero si es que no me importa" cada vez que voy a contarle algo que A MI me preocupa, mientras yo escucho hasta cada pausa entre frase y frase de SUS problemas y preocupaciones. Y después con llevarse todo, por querer todo. Solo quiere llamar la atención, pues lo consigue, pero a cambio yo me he hartado.

Siempre que hay un chico, se lo lleva ella. Siempre. Y vale, puede que ella no tenga la culpa de ser guapa y estar buena y delgada, pero yo ya estoy muy harta. A mi me gustó un chaval hace meses pero no tenía oportunidad si quiera. Ahora le gusta a ella y bam. Pues estoy muy cansada. MUCHO.

Estoy harta de ser la gorda, bajita, fea e infantil del grupo. Me he hartado. Me he cansado de ser el bufón en el que nadie se fija mientras que la princesa se lleva todos los halagos. Se acabó. ¿Cómo? No lo sé. No quisiera pese a todo perder su amistad, aún la quiero, pero no es mi mejor amiga.

Tengo esa amiga que hace lo que sea por levantarme la moral y hasta la autoestima. Y luego esa otra clase, que pareciera que intenta hacerte quedar en ridículo delante de todo el mundo y del chico que te gusta. Pues no. En serio. Se acabó.

Para empezar yo no apoyaré en ningún momento que salga con este chico si acaba saliendo con él. Porque no lo merece, desde mi punto de vista. Se lo merece ella. Y segundo, me apoyaré en quien de verdad me ayuda y me saca del pozo y se preocupa. En aquella que es más similar a mi y jamás me arrastraría.

Lo siento mucho, pues le quiero, pero estoy tan, tan harta que esto no lo voy a permitir más. ¿Celos? Sí, lo son, lo admito, ahora, ayer y siempre lo admitiré y lo diré sin tapujos. Pero ya es más que eso. Y ya no voy a pasar más por ahí.



Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.



domingo, 26 de abril de 2015

Incredulidad.

Rompecetros dice que debo confiar más en mi misma. Él piensa que tengo a todos locos. Yo no creo que sea así, pero esa incredulidad es también causa de esa falta de confianza.

No sé, me es muy complicado todo esto. Yo nunca he gustado. Yo siempre he sido la bicho raro, la tonel y tapón del grupo. La fea y simpática en la que nadie se fija. Ahora de pronto "parece" que las cosas cambian. Ellos empiezan a verme, pero ¿y si no es cierto? ¿Y si solo son imaginaciones mías? Ha sido Rompecetros el que ha opinado que los tengo locos, pero claro, él opina sobre lo que yo le cuento, y si yo le cuento lo que yo veo ya todo cambia, es mi punto de vista, no el real quizá.

En cualquier caso sigo siendo incapaz de verme quitándole la novia a alguien. ¿Dejarla a ella por mi? Simplemente imposible. Ella tiene todo lo que yo no tengo. Y encima ella me cae bien. Y él es más mayor. Y yo no sé qué hacer ni opinar...

Quizá todo esto no signifique nada. Castañita dijo que le veía cariñoso con todas, y sí es cierto pero... no le he visto con otras como conmigo. Es una complicidad extraña... No sé... todo es tan difícil... Si confiara más en mi sería más sencillo, pero no sé cómo...


Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

lunes, 6 de abril de 2015

Sonrisas.

Si ahora mismo preguntaran sobre cómo me siento, la respuesta sería algo parecido a "kajfjwdja. Pum.".


Vuelvo a estar soltera y estoy feliz. Es lo mejor que he podido hacer, y ahora incluso me llego a arrepentir de aquello. Pero ahora estoy bien. 

Descubrí qué era lo que de verdad necesito, y no era eso, y no fue gracias a él. No le dejé por aquél que me lo hizo ver, si no por mi.

Sin embargo a raíz de eso todo en mi ser se ha revolucionado. Ahora creo saber lo que quiero, lo que necesito, y sé quién tiene eso. Pero ese quién es inalcanzable. Por absolutamente todo.

Es maravilloso y simpático como él solo además de un maldito imbécil (pero de los que se dicen con una sonrisa pintada en la cara). Pero joder, es mayor. Y "en el amor la edad no importa", pero seis son seis los mires desde donde los mires. 

Además, cuando le pregunté me dijo que no tenía claro lo que eran él y esa chica, pero hoy todos los hablaban de pareja. Se acabó, tiene novia, debería volverse invisible para mi. Debería. Pero no lo es... 

¿Qué siento por él? No lo sé. Le aprecio mucho, le admiro, pero, ¿me gusta? Sí, gustarme sí, desde luego. Es guapo, simpático, consigue sacarme esas sonrisas que nadie más consigue... Pero, ¿gustarme más? ¿Podría llegar a quererle, a enamorarme de él? No. Prohibido. Tiene novia. 

Pero. Pero hay un pero... Sí, tiene novia y tendría que olvidarme, pero no puedo. No cuando hablo con él así. Cuando me hace sentir como me siento. Cuando con solo verle y estar con él aparece una sonrisa en mi cara y "se me achinan los ojos". 

Estoy muy, muy confusa. Ayer estaba diciéndome lo mucho que he cambiado en unos meses y que cuando me volvió a ver me vio mucho más guapa. Ayer estaba contándole un sueño que tuve con él mucho antes de fijarme. Y hoy me entero de que sí que está de novio con la chica. 

Hoy le veo y me responde los abrazos y me pica igual, y me saca sonrisas con estar con él.

Pero no. No puede ser. Y me frustro. Porque no voy a encontrar otro ni parecido. Pero él no quiere nada ni por asomo. No tontea por las noches hasta las 6 de la mañana por  whatsapp, solo hace y dice tonterías.

Y sin embargo estoy aquí como tonta. Frente al ordenador escribiendo, escuchando el álbum Estrella de mar de Amaral. Con el skype abierto. Con el móvil cargando al lado en lugar de en la cama, donde suele estar, esperando cual niña pequeña, cual estúpida, como la cría enamoradiza que soy; esperando, deseando que me llegue un "hola Pucheritos".


Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

domingo, 22 de febrero de 2015

¿Cómo borrar una parte del pasado?

¿Cómo borrar una parte del pasado? ¿Cómo borrar aquello que te ha hecho daño, eso que aún te sigue dañando?

No se puede. No se puede borrar el pasado, no se puede olvidar lo ocurrido. Todo lo vivido es una enseñanza a tu espalda, una carga más en tu mochila. El pasado nos forja, de los errores se aprende. Pero también del pasado se sufre.

El pasado es pasado, es un lastre con el que tenemos que aprender a cargar, aprender a superar, a mirar con indiferencia, y a seguir. Pero hay cosas que soy incapaz de obviar. Cosas que me son imposibles de olvidar. Cosas que me siguen aún haciendo daño.

Fue un cabrón, un imbécil, y me hizo más daño del que jamás nadie me hizo. Me utilizó, me usó, fui su juguete, su perrillo faldero durante un año. Y yo como tonta le seguía. Estaba ciega. Ciega de amor, luego de cariño y amistad. Estaban tan ciega.

Pero ahora todo duele. Cada paso que dimos juntos, cada tarde charlando, ese maldito primer beso. Recuerdo y todo duele. Las cosas eran divertidas, lo pasábamos bien. También había enfados, por su parte siempre, y yo siempre la que sufría e intentaba solucionarlo. Pero estaba inmersa en la nube y de nada me daba cuenta. Cuando todo acabó prometí guardar solo lo bueno, olvidar el resto. Pero es imposible. Esa distinción no existe. Fui manipulada siempre, y me trataba como una mierda ocultándolo en buenas palabras. 

Me hizo creer en mi, me hizo pensarme alguien, para luego poder hundirme. Todo lo que pasamos juntos era un engaño. Siempre tiñendo de rosa la oscura realidad. Y yo no veía nada. 

Prometí acordarme de lo bueno, pero ahora veo que nada lo fue. Y no puedo olvidar todo un año. No puedo borrar el pasado. No puedo hacerlo, pero daría lo que fuese por conseguirlo.

Me sigo haciendo daño cada vez que me acuerdo, que le pienso, que le veo. Después de cinco malditos meses le he visto, y eso ha vuelto a desgarrar. Cosí mi corazón y mi alma con lágrimas y con ayuda de amigos y familia. Y ayer él lo rasgo entero.

Es el mayor gilipollas que haya conocido. Un idiota, un prepotente. Es una mala persona. Y sin embargo, aún yo soy la tonta que le echa de menos. Que se acuerda de las cosas. La que llora sola en su cuarto. 

Incluso después de que supuestamente todo hubiese acabado, él seguía ahí pinchando, jodiendo, tratando de hundirme en el fango. Espero que estés ya feliz, pues lo has conseguido. Lo conseguiste. Has dejado dentro de mi el dolor más grande que jamás pensé. 

Y ahora todo, todo, hace daño.

viernes, 2 de enero de 2015

Nuevo año.

Nuevo año, nuevas ilusiones, nuevas esperanzas. Desgarremos el pasado y forjemos un futuro nuevo.

Es raro, ayer finalizó un año. Un año que ha sido pésimo para mi. Pero al fin se ha ido. Y con él todo lo malo. Adiós recuerdos, adiós dolor. Adiós a la persona que más amé y más me provocó dolor. Hola esperanzas.

Hoy, por primera vez en años, tengo la sensación de que llega un buen año, de que este sí va a ser uno de esos años. He entrado con una sonrisa y alegrías, con personas que me quieren junto a mi.

Uno de mis propósitos de este año es no llorar tanto. Y se va a cumplir. Se va a acabar el llorar por otros, se acabó el angustiarme tanto por las cosas, el ponerme tan nerviosa con los estudios. Llego a donde puedo y si no lo logro a la primera ya lo alcanzaré.

Mi familia está a mi lado. Mis amigos. Mi Castañita. Empiezo bien y es lo importante. Por primera vez en mucho tiempo siento la cabeza tranquila, relajada, vacía de preocupaciones. Hay cosas que aún me hacen lios, pero ya no es lo mismo.

Este es un nuevo año, y este va a ser un buen año. Me lo prometo. Este año, voy a ser feliz.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
k.