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Frase del mes
Quiero mirarme en el espejo y que me guste lo que veo, Cuesta seis días por semana. Quiero que lleguen los domingos y no vuelva el miedo, Quiero tomármelo con calma.
-Vale la Pena - Paula Mattheus
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lunes, 20 de enero de 2020

No víctima pero verdugo. Mi mayor error.

 ¿Has tenido alguna vez esa sensación de haber cometido el mayor error que puedes hacer en toda tu vida?  

Supongo que todos en algún momento de nuestra vida cometemos un error de consecuencias catastróficas, un error que te hace darte cuenta de las cosas y querer poner un fin. Por mi parte ese fin ha llegado. Siempre he sido de pensar mil veces las cosas antes de actuar, de mirar las mil probables consecuencias, y eso en muchos casos me llevaba a no actuar. Sin embargo, hace unos meses decidí cambiar. Decidí que no me gustaba a mi misma siendo así, así que probé a ser otra versión de mi. Una versión que no temía las consecuencias, que actúa por impulsos, sin preocuparse tanto de las cosas. Quizá se pueda decir que decidir ser la adolescente que en su día no fui. Y por un tiempo ha funcionado, me lo he pasado bien, he conocido a gente maravillosa, pero como todo, llega un momento en el que la acabo cagando. 

El sábado salimos de fiesta. Bebimos y yo me fui de las manos, perdí el sentido de todo y el alcohol anuló esos inhibidores que normalmente me frenan. La lié. Perdí el control y perdí de vista más que nunca esa visión de las consecuencias. 
Hice algo horrible, algo sin apenas darme cuenta, quizá impulsada por esos instintos y por el alcohol. Pero jamás debería haberlo hecho. Esa noche cometí cientos de errores y ahora los estoy sufriendo. 

Siempre he tenido muy claro que antes que cualquier sentimiento hacia un tío van las amigas. Me cuesta mil hacer amigas, no suelo llevarme bien con las chicas, y por fin había encontrado amigas nuevas, por fin me sentía cómoda entre otras chicas que no fueran Sati y Vi. Y pese a todo, la jodí. Para mi fue un juego, no fue nada, ni siquiera creo que lo hiciese con motivo sexual, pero ni por esas debería haberlo hecho. Y sí, el alcohol se me había subido, pero no es excusa, yo lo sé.

Daría mi vida por poder volver atrás, por poder cambiar aquello. Y sí estaba muy borracha, y no pensaba, no era consciente de las cosas, pero escuchar que a quien quieres que sea tu mejor amiga está molesta y enfadada contigo te trae de una bofetada a la realidad. 

No sé que hacer ahora. Hemos hablado, supuestamente vamos a dejar las cosas en stanby y quedar con todos y seguir a ver cómo fluyen las cosas, pero la he jodido. Y lo peor es que no es solo ella. Hasta llego a sentir que con ella en algún momento se solucione, y aunque siempre tenga ese horrible recuerdo de mi creo que podremos volver a ser amigas. El problema son todos los demás. Siento que T y S me desprecian por hacer daño a su "hermana". Con E todo era maravilloso, eramos amigos, quería ver si podríamos ser mejores amigos porque me encanta hablar con él, nos entendemos. Pero ahora esa amistad también ha retrocedido. Y por otro lado está H, él no entra en todo este lío, pero sí en el otro, y por cómo actué no sé cómo se siente él al respecto. 

La he cagado hasta el fondo. Pero ya no puedo volver atrás y de poder de verdad que lo hacía. Cambiaba todo de esa noche. 

Duele tanto estropear todo. Duele tanto joder las cosas y saber que eres la culpable, que no hay excusa válida porque no existe. Duele sentir que pierdes a las personas que has llegado a querer tantísimo en apenas 4 meses. 


No puedo cambiar lo que he hecho y pedir perdón no va a solucionar nada. No podemos poner una tirita, hay que esperar a que cicatrice, pero siempre quedará la marca como señal y recordatorio. 

Creo que volveré a cambiar, volveré a ser esa Karou que se encierra en sus pensamientos, que piensa mil y una veces las consecuencias, que no sale de casa más que lo necesario y que se aleja de todos. No quiero ser la víctima aquí, soy consciente de que no lo soy, soy el verdugo, la culpable, pero eso no significa que no esté terriblemente dolida y arrepentida. 

Solo puedo pedir perdón y decir lo mucho que los quiero a todos aunque no vuelvan a confiar en mí. 




Que los lobos protejan vuestros sueños. 









domingo, 5 de junio de 2016

Y entonces, se escuchó un "crack"

Creía que había dejado de creer en el amor. Esas tonterías de enamorarse no eran para mí.
Ya me había enamorado una vez, y me destrozaron.
Tuve novios que desearía no haber tenido.
Fue mi primera vez con un chico con quién me gustaría que no hubiera sido.
Pero el pasado es pasado, y pasado está. No hay vuelta atrás, no se puede cambiar.
Pensé que no volvería a gustarme nadie más, que no estaba hecha para querer.
Pero, como siempre, me equivocaba.

Me volvió a gustar alguien. Algo absurdo, yo misma pensaba que era un encaprichamiento, que era una tontería y era por haber dormido con él cuando le conocí. Pero resulta que no era tan sencillo.

Me empecé a dar cuenta cuando comprendí que le odiaba. Le odiaba porque le quería. Es fácil picarme y lo hace todo el rato y me enfado pero en el fondo me encanta que haga eso. Pero esos juegos, ese abrazo en la azotea, esas son las cosas que más me confundían, que más me enamoraban, y que más odiaba.

Sí. Creo que otra vez me enamoré. Yo, que juré no volver a hacerlo, creo que volví a caer. Quizá lea esto en un futuro y me de cuenta de que no es verdad. De que no fue amor. Pero hoy lo siento así.

Hoy me he enterado que se ha liado con una, y eso realmente no me importa absolutamente nada. Lo que sí me ha dolido es saber que no le atraigo. En el fondo lo sabía, soy muy negativa y yo misma me lo decía, pero lo sabía. Lo sabía, y sabía que me engañaba. Sabía que al tiempo deseaba que todos esos juegos significaran algo. Pero cuán equivocada estaba...

No le gusto ni le gustaré. No le atraigo en ningún aspecto. Dudo si quiera que me vea como una "mujer" y simplemente sea una "colega". Me quiere de amiga para siempre, pero ese querer no es el que yo quiero.

Hoy, por primera vez en mi vida, he sentido realmente cómo se rompe un corazón. Algo dentro de mi se ha partido en dos. He llorado como una Magdalena, y ahora escribiendo lo hago. No le gusto, me había hecho a la idea. Pero aún así, eso no ha impedido que me rompiera por dentro.

Ahora sí que estoy casi segura de que esto se acabó. Tendré líos si es que tengo. Pero no creo que sea capaz de volver a querer a alguien en un tiempo. Quizá el año que viene, pero este año creo que los amores se acabaron. Quiero dejar de sufrir por una vez. Debo recordar mi corazón roto e impedir que NADIE sea capaz de pegarlo. No quiero que lo hagan. Quiero ser yo sola. Es lo único que realmente va a estar, y quizá así consiga quererme por fin.

K.

lunes, 7 de diciembre de 2015

¿Querer?

¿Querer? ¿Y qué es eso realmente? Yo quiero a gente, les tengo aprecio y cariño, pero realmente lo que es "querer", "amar" a alguien solo quiero a tres personas, y esas personas son mis padres y mi hermano.

No quiero a nadie más, no puedo querer a nadie más. No dejo que entren en mi corazón, y tampoco quiero dejarles. ¿Por qué iba a tener que destruir esa coraza? Si jamás vuelvo a enamorarme no dolerá. Si consigo expulsar los sentimientos que aún quedan hacia aquellos que me han gustado nada dolerá. Solo tengo que conseguir que nadie me quiera a mi.

Odio que me hagan daño, pero odio hacer daño. Sufro cada vez que gusto a alguien, ya sea chica o chico. Soy incapaz de decirles que no me gustan sin hacerles daño. Desearía poder sacarme el corazón del pecho y así poder explicar que no quiero o no me gusta esta o aquel porque no tengo órgano con el cual amar y sentir.

Pero esto no es Once Upon A Time, y si me arranco el corazón aquí dejo de vivir, por lo tanto solo puedo pedir perdón.

Perdón a los que he gustado y rechazado, perdón a los que gusto ahora y perdón a los que pueda gustar en un futuro. Perdón por no corresponder, pero yo no puedo querer.


Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

miércoles, 7 de octubre de 2015

No sé querer.

Hay un momento en el que te paras a pensar. Echas la vista atrás y observas el rastro que vas dejando. Y en ese instante te das cuenta de que no puedes querer a nadie. 

Crees que quieres, y en verdad la mayoría solo son atracción. Te quieren, y tú no quieres. Y por eso tienes miedo a gustar.

Soy tan sumamente dependiente que necesito saber que me quieren y que gusto, pero en el momento que empiezo a observar que les gusto algo más que mera atracción me asusto. 

No estoy hecha para querer. No sé lo que es querer. Solo una vez quise de verdad, quizá dos, y me arrancaron el corazón y lo rompieron en trocitos. Desde entonces no sé querer. Me da miedo querer. Por mi y por ellos. Temo hacer y hacerme daño.

Y sin embargo sigo siendo dependiente del que los demás me quieran. 

Como dice mi querido "Cristal": ¿Amor? Iugh.

Pero yo temo quedarme sola.

Que los lobos protejan vuestros sueños.

domingo, 22 de febrero de 2015

¿Cómo borrar una parte del pasado?

¿Cómo borrar una parte del pasado? ¿Cómo borrar aquello que te ha hecho daño, eso que aún te sigue dañando?

No se puede. No se puede borrar el pasado, no se puede olvidar lo ocurrido. Todo lo vivido es una enseñanza a tu espalda, una carga más en tu mochila. El pasado nos forja, de los errores se aprende. Pero también del pasado se sufre.

El pasado es pasado, es un lastre con el que tenemos que aprender a cargar, aprender a superar, a mirar con indiferencia, y a seguir. Pero hay cosas que soy incapaz de obviar. Cosas que me son imposibles de olvidar. Cosas que me siguen aún haciendo daño.

Fue un cabrón, un imbécil, y me hizo más daño del que jamás nadie me hizo. Me utilizó, me usó, fui su juguete, su perrillo faldero durante un año. Y yo como tonta le seguía. Estaba ciega. Ciega de amor, luego de cariño y amistad. Estaban tan ciega.

Pero ahora todo duele. Cada paso que dimos juntos, cada tarde charlando, ese maldito primer beso. Recuerdo y todo duele. Las cosas eran divertidas, lo pasábamos bien. También había enfados, por su parte siempre, y yo siempre la que sufría e intentaba solucionarlo. Pero estaba inmersa en la nube y de nada me daba cuenta. Cuando todo acabó prometí guardar solo lo bueno, olvidar el resto. Pero es imposible. Esa distinción no existe. Fui manipulada siempre, y me trataba como una mierda ocultándolo en buenas palabras. 

Me hizo creer en mi, me hizo pensarme alguien, para luego poder hundirme. Todo lo que pasamos juntos era un engaño. Siempre tiñendo de rosa la oscura realidad. Y yo no veía nada. 

Prometí acordarme de lo bueno, pero ahora veo que nada lo fue. Y no puedo olvidar todo un año. No puedo borrar el pasado. No puedo hacerlo, pero daría lo que fuese por conseguirlo.

Me sigo haciendo daño cada vez que me acuerdo, que le pienso, que le veo. Después de cinco malditos meses le he visto, y eso ha vuelto a desgarrar. Cosí mi corazón y mi alma con lágrimas y con ayuda de amigos y familia. Y ayer él lo rasgo entero.

Es el mayor gilipollas que haya conocido. Un idiota, un prepotente. Es una mala persona. Y sin embargo, aún yo soy la tonta que le echa de menos. Que se acuerda de las cosas. La que llora sola en su cuarto. 

Incluso después de que supuestamente todo hubiese acabado, él seguía ahí pinchando, jodiendo, tratando de hundirme en el fango. Espero que estés ya feliz, pues lo has conseguido. Lo conseguiste. Has dejado dentro de mi el dolor más grande que jamás pensé. 

Y ahora todo, todo, hace daño.