Frase

Frase del mes
Quiero mirarme en el espejo y que me guste lo que veo, Cuesta seis días por semana. Quiero que lleguen los domingos y no vuelva el miedo, Quiero tomármelo con calma.
-Vale la Pena - Paula Mattheus

domingo, 16 de noviembre de 2014

Raíz.

Pensé borrar las entradas que tuvieran que ver con él. Pero después de leerlas he cambiado de idea. Esos escritos son recuerdos. Además, leer mis propios pensamientos me ha hecho darme cuenta de que, aun sin yo analizarlo en su momento, estaba poniendo pistas de lo que pasaba. Y ahora cuando las leo veo que siempre ha estado jugando.

Esas entradas se quedan, esos recuerdos permanecerán ahí para recordarme cómo fue y cómo no debo volver a dejarme manipular. Fue bonito en su momento, pero fue todo un engaño. Es posible que en ciertos momentos le importase, que de verdad se preocupase. No creo que nadie tenga un corazón tan de piedra como para fingir todo. O sí.

En cualquier caso, me lo agradezco a mi yo pasada. Gracias por darme algo en lo que ver la raíz, en lo que descubrir a ese tiburón. En lo que basarme para evitar volver a ser una ingenua pulpo.

Que los lobos protejan vuestro sueños.
K.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Sola.

Me vuelvo a sentir sola.
Vuelvo a ser ese iceberg en medio de un enorme mar.

Alrededor, todos aquellos con los que voy tiene alguien. Yo sigo siendo el bicho raro, el candelabro.

Y para colmo sigo sin querer detrás de otro con quién.

Me parece "gracioso" que aquellas delgadas y con alguien digan que quieren serlo más y que se sienten solas. En fin, entonces yo desisto del juego.


Nina.

Ayer, vi una película preciosa y muy, muy dura (Short Term 12).
La parte en la que empecé a llorar fue cuando una chica, Jayden, cuenta un pequeño cuento. Supongo, que cada uno podrá interpretarla de una u otra manera según su situación. Y esto lo digo puesto que la mía no es la que tiene ella y sin embargo, yo también soy Nina.

Aquí os dejo el cuento. 

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.


Once upon a time, somewhere miles and miles beneath the surface of the ocean, there lived a young octopus named Nina. Nina spent most of her time alone making strange creations out of rocks and shells. And she was very happy. But then on Monday the shark showed up.
“What’s your name?” said the shark.
“Nina,” she replied.
“Do you want to be my friend?” he asked.
“OK. What do I have to do?” said Nina.
“Not much,” said the shark.
“Just let me eat one of your arms.”
- Nina had never had a friend before, so she wondered if this was what you had to do to get one. She looked down at her eight arms and decided it wouldn’t be so bad to give up one. So she donated an arm to her wonderful new friend.
- Every day that week, Nina and the shark would play together. They explored caves, built castles of sand, and swam really, really fast. And every night the shark would be hungry, and Nina would give him another one of her arms to eat. On Sunday, after playing all day, the shark told Nina that he was very hungry.
“I don’t understand,” she said.
“I’ve already given you six of my arms, and now you want one more?”
- The shark looked at her with a friendly smile and said,
“I don’t want one. This time I want them all.”
“But why?” Nina asked.
And the shark replied, “because that’s what friends are for.”
- When the shark finished his meal, he felt very sad and lonely. He missed having someone to explore caves, build castles, and swim really, really fast with. He missed Nina very much. So he swam away to find another friend.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Atrapada.

Me encuentro atrapada entre mi propia espada y mi pared. Me ahogo en mi mente y no encuentro la salida. Me ahogo, no respiro, y lágrimas escapan de mis párpados.

Tengo palabras en el pecho y en la mente.  Palabras que solo a mi me conciernen, pero que necesito que salgan fuera.

Palabras por las que nadie podría consolar, palabras por las que un amigo llamaría idiota, palabras que aún desconocido no puedes contar por demasiado íntimas, y que tampoco a un conocido por tal.

Son palabras que ni tan siquiera en un sitio donde desahogarte es la función podrías escribir, porque contartelas a ti misma es muy doloroso y es volver a oír lo que día tras día dicen y recuerdan a traición mente y corazón.

K.

Angustia, melancolía...

Angustia, melancolía, soledad, tristeza, nerviosismo.

Es fácil hablar y escribir de estas cosas, ¿verdad? Todos sabríamos en cierto momento qué debemos decir.

Pero hasta que no lo has vivido no sabes lo que en verdad es. Hasta que no pasas día sí y día también llorando sin poder nada remediar, pensando en esas personas que querías y ya no están, y ni tan siquiera arrebatadas por la muerte. Hasta que no te has sentido perdida y sola entre la gente, tu familia, y tus amigos, hasta que no has visto como el tiempo se acaba y no consigues lo que te propones,
, hasta ese momento, todos son palabras sin valor.

No sé expresar, no sé dar forma y sentido a mis palabras y sentimientos, pero sé lo que se siente cuando tienes todas esas sensaciones y más a una.
K.

martes, 4 de noviembre de 2014

SUEÑO - MUNDO - SALTO - CAJA


Despierto y lo sé. Sigo en ese sueño en al que siempre entro antes de volver a mi realidad. Este mi mundo real irreal. Aquí vivo y disfruto. Aquí hago lo que yo digo. Canto, bailo, amo. Aquí salto tras salto me llevan a lo más alto sin posibilidad alguna de caer. Pero cuanto más subo más próximo está mi despertar. Y antes de abrir los ojos guardo mis esperanzas en esta caja de mis sueños de cristal.


Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Horrible manía.

Me encuentro rodeada de parejas felices. Ahora mismo con las personas que me junto mayormente, todas son pareja entre ellas o con otros. Y yo sigo sola, no sé por qué, y no quiero hondar en ello ahora.

Tengo una horrible manía. O quizá no sea manía sino una maldita costumbre. Siempre que conozco a un chaval y me trata bien y es cariñoso conmigo acabo detrás de él. Y eso no puede seguir así. Estoy cansada.

Además muchas veces solo son simpáticos, otras les recuerdo a una hermana pequeña, y otras no sé qué será, pero para colmo tienen novia.

Y sé el por qué de este suceso. Pero ahora estoy agotada. Sobre eso me desahogaré con la almohada y los peluches, y ya tocará en otro momento desfogarme aquí.

Que los lobos aullen en vuestros sueños.

K.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Yo, Ted.

Veréis, en toda película, serie o libro, siempre se busca la caracterización de los personajes y tratan y tratamos de identificarnos con alguno de ellos.

Hay muchos ejemplos, pero para mi el más claro es en la serie 'Cómo conocí a Vuestra madre'.

En esa serie yo soy Ted. Y el por qué es sencillo y claro. Ted está enamorado de Robin desde el momento que la ve. Ted le dice que la quiere y ella no le corresponde del mismo modo. Robin le quiere, pero llegado el momento, no más que como su mejor amigo que es.

Cuando Ted y Robin se besan por primera vez, Ted intenta decir que hay un botón que apaga los sentimientos y puede apagar lo que siente por Robin y simplemente besarla. Se da cuenta de que no es así. Se olvida de ella, pero ella siempre está ahí, y él nunca acaba de olvidarla.

Por eso lloro cuando veo que Robin y Barney se van a casar. Porque es bonito, pero me da pena Ted, me da pena, y no solo porque esté pensado para eso, si no por la identificación con él.

No tiene sentido además sentir pena, sabes desde el segundo 1 de la serie que él acaba casado y con dos hijos, como él quería. Por él lo sabes. Pero yo no lo sé por mi. Sí vale, Ted tiene 30 y pico años, las cosas y situaciones son distintas. Pero aun así no puedo evitar llorar.

Un beso puede cambiar las cosas dentro de ti, aunque hayas tratado de apagar el botón de lo que sientes por esa persona sabiendo que solo es un beso. Y cuando la has olvidado, cuando has dejado de lado lo que sientes, un error. Una noche en la que no deberías haber estado, un lío inoportuno, hace que eso olvidado vuelva a atormentarte. Y siempre que lo olvidas, él aparece de nuevo, con sus palabras de cariño de solo amigo, pero que en tus sentimientos atrapados vuelven a llegar.

Es horrible. Y es horrible llorar.


Nuevo año.

Buenas noches. Son las 23.29 exactamente de un domingo de septiembre. Sin embargo, necesito escribir y no sé a qué hora acabaré.

Mañana empiezo un nuevo y complicado curso. Se podría pensar, que los años comienzan el 1 de enero y llegan a su fin el 31 de diciembre. Y así es. Excepto para los estudiantes.

Para nosotros un año empieza el primer día de clase del nuevo curso, y acaba el último día del mismo, con la entrega de notas. Luego el verano es algo que tenemos ahí en medio y apreciamos y necesitamos más de lo que nosotros mismos pensábamos. Pero ese descanso ansiado acaba. Y comienza un nuevo año.

En mi caso, este curso no solo empieza un año, si no una etapa nueva, ya que además entro en bachillerato. Y a un día de poner un pie de nuevo en el instituto. A un día de ver a esos profesores y compañeros nuevos y viejos. A un día de todo eso, echo la visita atrás y me echo a llorar.

Los años pasan. Las cosas cambian. Todos crecemos. Pero aun así, todo lo que ocurre, ¿es necesario?

El año pasado por estas fechas yo acababa de teñirme el pelo completamente azul como necesidad de cambio. Ahora de ese azul no queda más que un pequeño rastro en las puntas de mi pelo recién cortado y con mi verdadero color necesitado de otro cambio.

El año pasado por estas fechas, yo echaba de menos a mi mejor amiga, quien se había tenido que ir a su país, y ya hacía casi 1 año. Pero entonces estaba arropada. Tenía a mi nueva mejor amiga desde ese año. Tenía a otra vieja amiga. Tenía todo un grupo de amigos incluso formado por chicos del pueblo vecino.

Ahora ya no. Este año lo empiezo sin esa amiga rumana. Lo empiezo sin mi otra mejor amiga y todo por una mentira suya. Lo empiezo sin ese grupo por lo que hemos cambiado todos y por con quién salen algunos de ellos. No estoy sola. Pero tengo miedo de estarlo.

Demasiadas cosas han pasado y cambiado este año, y más aún este verano. He pasado de confiar mi vida a mi mejor amiga, a saber de su mentira y engaño y tener que alejarme de ella. De tener varios grupos de amigos a tener uno aquí y otro lejos.

No. No estoy sola, pero, ¿y mañana cuando vaya a clase qué? Ahí solo me queda mi mejor amigo desde hace más de la mitad de mi vida, porque en mi grupo de amigos yo soy la menor, y ellos no van al instituto.

No estoy sola. Tengo gente, pero unos están lejos, otra ya no va a este instituto y me da miedo perderla, y los otros... me siento inferior con ellos. Además, uno de ellos es mi mejor amigo, pero siempre tengo la sensación de estar metiendo la pata y de poder perderle de un momento a otro.

Le doy demasiadas vueltas a las cosas, me dice, y es cierto. Pero soy yo y no puedo evitarlo. Las cosas me preocupan y me tocan muy a fondo. Y me hundo en el foso si veo que no tengo cuerda a la que asirme. Me gusta estar sola para respirar, pero necesito gente a mi al rededor siempre, y sobre todo, cuando resbalo.

He cometido un error muy grande en lo que llevo de vida, y es el aferrarme demasiado a las personas, el necesitar a mis amigos, el no saber depender de mi misma y preocuparme alguna vez de mi y no tanto de los demás. Y eso me hace, que si les pierdo por alguna razón, caiga a ese pozo, y necesite que alguien me tienda su mano para subir.

Buenas noches, son las 23.56 de un domingo de septiembre. Mañana para mi empieza un nuevo y complicado año.


viernes, 5 de septiembre de 2014

Cree en ti.

Para empezar debes quererte a ti mismo, después a los demás y deberás dejar de lado el pesimismo.
No conozco a nadie sin defectos, aquí nadie es perfecto por lo visto. Siento luego existo.
Autosuperación y confianza, solo cree en ti, lo que te propones tú lo puedes conseguir.
Que nadie te corte las alas, no se lo permitas, nadie más que tú conoce lo que necesitas.
Evita todo aquél que sea tóxico e interesado, tendrás que elegir bien a quién quieres a tu lado.
Aquí nadie es mejor que tú, ¿o ya lo has olvidado? Aquí puedes nadar o ahogarte en tu propio lago.
El físico es un envoltorio que no eliges, pero puedes decidir seguir tus propias directrices. Ser como quieres ser y no como quieren ellos, en este lugar tu personalidad será tu sello.
Qué más da lo que piensen de ti si ni te conocen, qué importa lo que puedan decir si solo son voces.
Sabes que tienes que seguir sin recibir más coces, no te puedes rendir ni permitir que te destrocen.
Es parte de ti, solo tienes que creer en ella, solo sé tú misma eso es lo que te hace bella. Borra cada huella que deja el complejo en público, mírate al espejo y sonríe porque eres único.
Muchos te harán daño y creerás solo en tu espejismo, y no hay nadie que pueda ayudarte mejor que tú mismo.
En este mundo de canibalismo nadie es intocable, quién te echará un cable para salir de ese abismo.
Mírate al espejo y di "nadie podrá conmigo", amigos que se irán y otros vendrán, ya te lo digo.
Ríete de tus defectos y que no te afecten, eso te hará más fuerte, me tienes como testigo. Yo caí, así aprendí que debía quererme, no dependí de nadie que pudiera defenderme.
Solo yo puedo entenderme, y ya nunca me miento, pero para conocerme necesité algo de tiempo. Y ahora sé quién soy y lo que valgo, sé seguro que voy a poder con todo lo que cargo, que no es poco.
Hay pocos que quieren verte feliz, para conseguirlo solamente tienes que creer en ti.
Tú eres único, y tú eres única, y no dejes que te digan lo contrario nunca. La sociedad es la que se inventa tus complejos y se aprovecha de ellos.
Mejor escucha esta música y desentierra de una vez tu confianza, pon lo que te importa y lo que no en una balanza.
Cuando te des cuenta entonces podrás avanzar, algunos lanzarán lanzas que ya no te alcanzan.

-Cree en ti.
Porta.-