Frase

Frase del mes
Quiero mirarme en el espejo y que me guste lo que veo, Cuesta seis días por semana. Quiero que lleguen los domingos y no vuelva el miedo, Quiero tomármelo con calma.
-Vale la Pena - Paula Mattheus

jueves, 26 de marzo de 2015

Cepillo y vaso.

Era la tercera vez que se enjuagaba la boca, y sin embargo, nada. Ahí seguía ese mismo sabor agrio y molesto. Ese que le recordaba lo que había hecho.

Resignada decidió volver a lavarse los dientes. Quizá así se conseguiría deshacer por fin de esa sensación. El mismo proceso que antes: coge cepillo de dientes, echa un poco de pasta, lo moja y a la boca. Una vez terminados de lavar, vaso, agua, enjuagar y escupir. Enjuagar y escupir. Enjuagar y escupir. Enjuagar y escupir...

Nada. Ni por esas... Ahí seguía esa acidez. Llena el vaso una vez más y bebe, de esta forma quizás se despeje la garganta. Pero el intento vuelve a tener un resultado fallido. Se mira en el espejo. Ya han pasado varios minutos, pero aún está roja. Aún tiene los ojos llorosos. Y tiene ese sabor asqueroso instalado en su garganta. Las manos las tiene ya limpias. Impolutas. Pero las mira y en ellas ve el recuerdo.

No es la primera vez. Ni la segunda. Y se había prometido no volverlo a hacer. Se lo prometió. Y lo consiguió durante semanas. Estaba orgullosa. Estaba... ¿curada? No. Nunca llegó a ser enfermedad. Era muy consciente de lo que hacía y de que eso estaba mal. Y no lo hacía todos los días. No había llegado a estar enferma... ¿verdad?

Pero tras semanas, había vuelto a flaquear. Y ahí estaba otra vez. Metida en el baño. Observando sus manos y el cepillo de dientes alternativamente. Un absoluto silencio a su alrededor pero retumbando aún en su cabeza el sonido de las arcadas y la cisterna al llenarse tras llevarse la prueba del error por las tuberías.



Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

lunes, 23 de marzo de 2015

Qué rápido todo.

Cómo cambian las cosas de un día a otro a veces, ¿no? Un sábado cualquiera estás hablando con un amigo y lloriqueando que no te quiere nadie y ese mismo lunes llegas diciéndole que tienes novio.

Qué rápido ocurre a veces todo. Cuán raro se siente uno al comprobar lo que ven otros desde fuera.

"-Estás despeinada. -¡No es cierto! -¿A que sí? -Lo que está es enamorada". 
¿Enamorada? Yo no lo creo... aún es muy pronto para ello. Solo me he enamorado una vez y más me valía no haberlo hecho. Quizá por eso me de tanto reparo enamorarme, quizá solo sea verdad lo de que nos enamoramos solo dos veces en la vida. Quizá todo sean gilipolleces. Lo que sí estoy segura es que aún no estoy enamorada. Aún. Para eso tiene que pasar el tiempo, tenemos que avanzar, que conocer.

No creo estar enamorada, aunque lo mismo me equivoco, pero lo que sí sé es que, a día de hoy le quiero. A día de hoy, y de ayer, y de antes de ayer. Incluso quizá el día que él me lo dijo a mi. Pero entonces aún ni salíamos y no respondí.

Yo me asusté. No sabía a dónde llevaría aquello y un te quiero me pareció tan precipitado... Tenía miedo. Estaba asustada. Sabía que yo iba a caer en sus brazos al final, me conozco, y más si le decía te quiero. Por eso no lo hice. ¿Y si él luego no quería nada más? ¿En qué posición me dejaba, nos dejaba eso?

Pero ya no tengo miedo. Ahora sí sé que no fue una mera palabra. 
Ahora yo sé que le quiero. 


Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

domingo, 1 de marzo de 2015

¿Por qué siempre?

¿Por qué siempre ella?
La quiero mucho, es muy importante para mi, pero ¿por qué? ¿por qué tiene que ser siempre ella quien se lleve a los tíos?


A mi me gusta otro chico, sí, pero eso no significa que otros no me atraigan ni me pongan. Y no tengo más que eso, un "a mi me gusta, yo a él no". En cambio ella tiene casi una relación zanjada, quedan dos hilos por coser, y ahí la ves.

Me jode. Me jode y mucho, porque siempre es ella. Ella es la tía buena que se los lleva al huerto, la que les atrae, y yo la tontaina. Estoy cansada... Cansada porque no es la primera vez que ocurre.

Y en el fondo ella no tiene la culpa de nada. No es culpable de ser quien es y cómo es ni del cuerpo que tiene. Pero aun así duele.

Y él/ellos tampoco son los culpables al fin y al cabo. La naturaleza es como es y en el fondo somos animales y todos buscamos el mejor espécimen. Pero duele.

Porque tener la autoestima por los suelos no es divertido, y hasta las bromas de aquellos a quienes quieres, por muy bromas que sean, llegan también a doler.

“Para que alguien te quiera primero tienes que quererte tú mismo”. Sí, repetirme esa frase las veces que queráis, pero sin embargo yo si no veo que hay un alguien que me quiere no puedo quererme a mí. Estoy en un bucle, y de ahí no puedo salir.

Estoy confusa. Mucho. Mis sentimientos se agolpan y dan puñetazos a una pared intentando salir, queriendo ser identificados. Ahora ni cabeza y corazón saben qué hacer.

¿Por qué todo es tan jodidamente difícil?

Lloraré antes de dormir. Lo veo ya venir. Y en el fondo lo necesito. Necesito desahogarme, soltarlo todo. Este fin de semana ha estado demasiado lleno de nervios y adrenalina. Necesito soltarlo todo.

Ahora solo quiero hablar, aclarar –o intentarlo- la situación, e irme a dormir.



Que los lobos protejan vuestros sueños.

K.

domingo, 22 de febrero de 2015

¿Cómo borrar una parte del pasado?

¿Cómo borrar una parte del pasado? ¿Cómo borrar aquello que te ha hecho daño, eso que aún te sigue dañando?

No se puede. No se puede borrar el pasado, no se puede olvidar lo ocurrido. Todo lo vivido es una enseñanza a tu espalda, una carga más en tu mochila. El pasado nos forja, de los errores se aprende. Pero también del pasado se sufre.

El pasado es pasado, es un lastre con el que tenemos que aprender a cargar, aprender a superar, a mirar con indiferencia, y a seguir. Pero hay cosas que soy incapaz de obviar. Cosas que me son imposibles de olvidar. Cosas que me siguen aún haciendo daño.

Fue un cabrón, un imbécil, y me hizo más daño del que jamás nadie me hizo. Me utilizó, me usó, fui su juguete, su perrillo faldero durante un año. Y yo como tonta le seguía. Estaba ciega. Ciega de amor, luego de cariño y amistad. Estaban tan ciega.

Pero ahora todo duele. Cada paso que dimos juntos, cada tarde charlando, ese maldito primer beso. Recuerdo y todo duele. Las cosas eran divertidas, lo pasábamos bien. También había enfados, por su parte siempre, y yo siempre la que sufría e intentaba solucionarlo. Pero estaba inmersa en la nube y de nada me daba cuenta. Cuando todo acabó prometí guardar solo lo bueno, olvidar el resto. Pero es imposible. Esa distinción no existe. Fui manipulada siempre, y me trataba como una mierda ocultándolo en buenas palabras. 

Me hizo creer en mi, me hizo pensarme alguien, para luego poder hundirme. Todo lo que pasamos juntos era un engaño. Siempre tiñendo de rosa la oscura realidad. Y yo no veía nada. 

Prometí acordarme de lo bueno, pero ahora veo que nada lo fue. Y no puedo olvidar todo un año. No puedo borrar el pasado. No puedo hacerlo, pero daría lo que fuese por conseguirlo.

Me sigo haciendo daño cada vez que me acuerdo, que le pienso, que le veo. Después de cinco malditos meses le he visto, y eso ha vuelto a desgarrar. Cosí mi corazón y mi alma con lágrimas y con ayuda de amigos y familia. Y ayer él lo rasgo entero.

Es el mayor gilipollas que haya conocido. Un idiota, un prepotente. Es una mala persona. Y sin embargo, aún yo soy la tonta que le echa de menos. Que se acuerda de las cosas. La que llora sola en su cuarto. 

Incluso después de que supuestamente todo hubiese acabado, él seguía ahí pinchando, jodiendo, tratando de hundirme en el fango. Espero que estés ya feliz, pues lo has conseguido. Lo conseguiste. Has dejado dentro de mi el dolor más grande que jamás pensé. 

Y ahora todo, todo, hace daño.

lunes, 16 de febrero de 2015

Prejuicios - Entrometidos.

No tengo, ni muchísimo menos, nada en contra de los homosexuales. Tanto las lesbianas, como los gays, bisexuales o transexuales son PERSONAS. Personas como tú y como yo. Y es más, tengo más de uno y de dos amig@s que son una cosa u otra. Y los quiero y aprecio como a uno más. TODOS somos iguales.

Sin embargo contra los que sí tengo algo es contra todos aquellos que juzgan sin conocer. Que tachan sin saber. Resumiendo, aquellos que se guían de prejuicios. A todos esos sí que les mandaría a algún lugar lejos de aquí.

Estoy muy cansada que ir de negro, o con minifalda y camisetas de calavera, o los labios pintados de negro te tachen de gótica o emo. Que por ir en chándal, o con vaqueros y camisetas anchas o unisex te tachen de "marimacho". Pues no. Las cosas no son así. La gente es como es. Es como quiere, y tiene muchas facetas, no solo somos una etiqueta ni una categoría.

Y qué que me haya cortado el pelo. Y qué que mis pintas a veces no sean muy femeninas. Y qué les importa que no tenga novio. ¿Eso significa que soy lesbiana? No. Eso significa que soy como soy y quien soy. Que no quiero seguir modas estúpidas ni ser otra calcamunía de todas y cada una de las chicas que ves por la calle. No. Quiero ser diferente, o no serlo, es mi decisión. Simplemente quiero ser yo con todo lo que eso implique. 

Y que no tenga novio no implica que no me gusten los chicos. Simplemente significa que aún no he encontrado a nadie a quien le guste o con el que merezca la pena estar. Me han gustado tíos. Muchos. Unos más, otros menos, otros capricho, otros mera atracción. Pero no he salido con ninguno, no. ¿Y a ellos qué más les da? 

¿Por qué tiene los demás que meterse en mi vida? ¿Porqué tienen que ir preguntando a mis espaldas si soy esto o aquello? Y en caso de que fuese lesbiana, ¿a ellos qué narices les importa? Es MI vida, y YO soy quien decide qué hacer con ella y con quién vivirla.


Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.



lunes, 9 de febrero de 2015

Dos sufrimientos distintos.

Por primera vez desde que puedo contar no sufro por alguien. Desde que entré en el instituto en algún momento me gustaba alguien. Más o menos, pero en su momento me gustaban. Ahora miro atrás y no son nada, son caprichos o encoñamientos. Pero eso es todo. El único que realmente fue más que eso fue el año pasado y sufrí mucho. Pero esa ya es otra historia.

Ahora también estoy enamorada. AHORA es cuando lo estoy. El anterior y este son los únicos que no han sido meros encaprichamientos. La verdad, podrían decirme que solo creo eso ahora porque estoy cegada. Pero las cosas son diferentes. Él es diferente. Y es el primero que me hace feliz sin yo sufrir. Siempre me angustiaba la idea de no estar con quién quería. No es que no ocurra ahora, es solo que lo veo diferente, veo más opciones, pero si voy despacio. Y él no me hace daño. En ningún sentido. Y si hay algo que haya aprendido de mi última tontería es a diferenciar lo que hace daño y lo que no. Él no. Él es la nube blanca, esponjosa y suave en el cielo. El violín y el piano en una canción. La brisa en verano. El beso ligero en un último sueño.

Y sin embargo sufro ahora más que nunca en otro ámbito. Mucho. Me tiro el día llorando. Pero por las malditas clases. Por las asignaturas suicidas, por no entender y el miedo a suspender. Sufro, me agobio, angustio y no avanzo. Y tener gente detrás que dice que sí, que voy a aprobar cuando yo sé la verdad no ayuda nada. No ayuda, porque los voy a decepcionar. Ponen esperanzas en mi que no son. Dejad de hacerlo. No soy tan fuerte como creéis. Si no me corto, si no hago algo que no debo es en el fondo porque soy sensata y sé que eso no traería nada bueno tampoco, y porque tengo miedo. Tengo miedo. A todo le tengo miedo. 

K.
Que los lobos protejan vuestros sueños.

martes, 27 de enero de 2015

Que elijan por mi...

Supongo que llega un momento en el que todos los adolescentes nos sentimos más perdidos que nunca, ¿no? Un momento, una temporada, una época en la que no sabemos qué hacer y no hacer. Hasta este momento hemos sufrido muchas cosas de adolescentes, pero ahora pasas lo que jamás pasaste.

No quiero tomar decisiones, no sé qué elegir jamás, ya no por miedo o no a errar en la decisión, si no por miedo a hacerme daño a mi misma. Jamás sé que escoger, y eso duele. Mucho. Muchísimo. Y lo peor es que nadie me puede ayudar. Y lo necesito. Necesito que, de vez en cuando, haya otra persona que elija por mi. Que vea lo que me está haciendo daño realmente y me lo quite del camino. Que tire de mi y me saque lo que de verdad deseo por encima de lo que pienso que debo o no hacer.

Hay pocas personas que hagan eso. Casi nadie sabe realmente todo lo que me ocurre y lo que me pasa. Ellos solo ven una niña estúpida que llora porque ha suspendido un examen o porque no le sale un ejercicio de matemáticas. Pero nadie ve lo que hay detrás.

Necesito a mi madre por encima de todo. Pasé ya mi temporada aborrescente de odio a mi madre. No sé por qué ocurrió, sucede a todos supongo. Lo único que ahora sé es que la necesito. Ahora mismo es mi gran pilar. Los amigos son importantes, ellas son mi flotador, mas mi verdadera playa, quien me salva de ahogarme, es mi madre.

Quisiera dejar el instituto, dejar todo, y pasar el día con ella. Es la única que realmente sabe lo que ocurre y la que me recoge cuando tropiezo y me caigo.

Mamá. Te quiero.

K.
Que los lobos protejan vuestros sueños.

miércoles, 7 de enero de 2015

Tiempo - Camino - Piedra - Cadenas


Es curioso lo lento que pasa el tiempo en ocasiones. Y lo rápido que transcurre en otras. Mira atrás. Observa lo que has pasado. ¿Cuántas cosas han cambiado?, ¿cuántas cosas has dejado a lo largo del camino? Muchas verdad, "amigos para siempre" que desaparecieron, disgustos y palabras que el algún recuerdo se perdieron. Es duro avanzar. Nos cuesta mirar adelante y decir esto es lo que quiero y lo que llegaré a conseguir, pero al final lo hacemos. Al final nos plantamos frente a esa piedra que parecía infranqueable y conseguimos pasar. A veces la rodeamos, otras la saltamos, incluso puede que consigamos romper la piedra por la mitad si descubrimos que estaba hecha de talco, pero siempre avanzamos. Puede que nos veamos atados por cadenas y pensemos que no somos capaces de seguir, pero no es así. No es fácil, pero siempre podemos deshacernos de ellas, dejar de lado aquello que te hizo daño. Aunque cuando te lo planteas por primera vez parezca una hazaña imposible,  se puede conseguir, pero has de proponértelo de verdad y tener ganas de ello. Si te lo propones, de todo se sale, siempre se avanza.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

Pizarra - Hormiga - Lobo - Hielo


Una vez más volveré a esos pasillos. Esas clases llenas de personas iguales aunque distintas a mi. Volver a sentarme en las mismas sillas y mirar las mismas pizarras donde una y otra vez aparecen nuevas y viejas palabras.
Allí metida me siento pequeña, encerrada. Una hormiga en su hormiguero rodeada de más como ella haciendo todos lo mismo una y otra vez. Allí nos enseñan, allí aprendemos, mas la verdad está fuera. Caperucita vivía feliz y tranquila, hasta que se cruzó con el lobo. La realidad no está en el hormiguero, allí nos muestran utensilios para el día a día, pero realmente esa no es nuestra vida. Nuestra vida está en las calles, en casa, en sociedad. La fría y cruda realidad está fuera. Y en ocasiones es cálida como una taza de cola cao recién salida del microondas, sí; sin embargo otras veces es dura y fría como el mismísimo hielo.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

viernes, 2 de enero de 2015

Nuevo año.

Nuevo año, nuevas ilusiones, nuevas esperanzas. Desgarremos el pasado y forjemos un futuro nuevo.

Es raro, ayer finalizó un año. Un año que ha sido pésimo para mi. Pero al fin se ha ido. Y con él todo lo malo. Adiós recuerdos, adiós dolor. Adiós a la persona que más amé y más me provocó dolor. Hola esperanzas.

Hoy, por primera vez en años, tengo la sensación de que llega un buen año, de que este sí va a ser uno de esos años. He entrado con una sonrisa y alegrías, con personas que me quieren junto a mi.

Uno de mis propósitos de este año es no llorar tanto. Y se va a cumplir. Se va a acabar el llorar por otros, se acabó el angustiarme tanto por las cosas, el ponerme tan nerviosa con los estudios. Llego a donde puedo y si no lo logro a la primera ya lo alcanzaré.

Mi familia está a mi lado. Mis amigos. Mi Castañita. Empiezo bien y es lo importante. Por primera vez en mucho tiempo siento la cabeza tranquila, relajada, vacía de preocupaciones. Hay cosas que aún me hacen lios, pero ya no es lo mismo.

Este es un nuevo año, y este va a ser un buen año. Me lo prometo. Este año, voy a ser feliz.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
k.