Frase

Frase del mes
Quiero mirarme en el espejo y que me guste lo que veo, Cuesta seis días por semana. Quiero que lleguen los domingos y no vuelva el miedo, Quiero tomármelo con calma.
-Vale la Pena - Paula Mattheus

lunes, 24 de febrero de 2025

"Mientras tú estés bien y ya hayas pasado, genial"

 "Bueno han pasado 2 años desde que nos vimos la última vez... Y bueno, yo si sigo mal la verdad pero bueno, supongo que algún día pasaré página 😊 pero mientras tú estés bien y ya hayas pasado, genial"


Cuán equivocado estás... 

No, no he pasado. No lo he superado yo tampoco. Creía que sí, creía que con el tiempo lo estaba consiguiendo. Pero no es verdad. 

He tenido que leer en varias ocasiones aquello que te escribí cuando decidí dejarte, para recordarme a mí misma por qué lo hice. Porqué estar así es mejor.  Pero, ¿lo es? 


Siendo egoista pensé que así yo estaría mejor. Que me sentiría otra vez libre, que tendría oportunidad de conocer gente nueva, de encontrar a otro alguien. Y la realidad ha sido completamente distinta. 

Sí, era "libre". Sí, me habré instalado y desinstalado tropecientas veces tinder, badoo, turn up y mil apps más con intención de ... ¿De? Conocer gente, enrollarme con alguien, salir con alguien... Y la realidad ha sido otra. Sí, de esas apps al final conseguí hacer algún amigo que me importa, y eso que ni hemos quedado nunca. Sí, también quedé con un par con los que me lié. Pero a la hora de la verdad ninguno me importaba. No quería nada real con ninguno. Y en seguida me agobiaba de las apps, de no encontrar algo que realmente me interesara, y me las volvía a borrar. 


Ya no sé qué siento hacia ti.

Sé que te quiero, pero no sé de qué manera. 


Mi parte racional no deja de decirme que sea fuerte en mi decisión. Que somos muy distintos, que a mi no me gusta el futbol, que eres de derechas, y eso a mi me importa mucho; que no me acabo de sentir 100% a gusto con tu familia, y que creo que tú tampoco con la mía. 

Pero mi corazón me grita otra cosa. Dice que aún te quiere, que estaba feliz contigo - hasta que dejó de estarlo- y que quizá ahora podría funcionar. Que ahora parece que compartimos más cosas que antes. Que ahora ¿casualidad o adrede? escuchas las mismas bandas de música que yo. Que ahora tienes tiempo para mi... 


Tú no lo sabes. No sé si llegaré a decírtelo, ni esto ni lo de aquella carta de despedida, ni el problema que me ha supuesto que me dijeses que ibas a ver a Samuraï. 

Tú no lo sabes, pero desde que me lo dijiste estoy tensa. Intenté comprar una entrada más para que Silvia o incluso mamá fuesen conmigo al concierto, solo por no enfrentarme sola a ti. Porque no sé cómo reaccionar. Porque quiero verte, abrazarte, hablar contigo y cantar a gritos. Pero fue por ti por quien lloré a mares cuando en Guadalajara Samu cantó "Palabra Prohibida". Porque no sé cómo enfrentarme a ti. Porque siento que mi corazón me pide que te abrace y te bese. Pero mi cerebro dice que no es buena idea, que quizá solo me sienta sola y eche de menos esas sensaciones, y que si hago algo así lo único que va a pasar es que te voy a hacer más daño a ti. Y no quiero. 

Nunca he querido hacerte daño. No sé si lo has sabido todo este tiempo, o si te lo habrás creído o no. Pero jamás he querido hacerte daño. 

Dos años después. Dos años en los que he sentido cosas por otros. Dos años en los que pensaba que te había superado, que "ya había pasado". Dos años en los que he dicho una y otra vez a mis dos psicólogos que no quería volver contigo, que no nos hacíamos bien, que te quería y te quiero, pero no quería volver a ese bucle en el que estábamos. Dos años en los que tú sigues mal, y yo también. 





viernes, 19 de enero de 2024

¿Para qué...?

 Llevo tanto sin escribir aquí. Y no porque no lo haya pensado mil y una veces, si no porque nunca tengo la fuerza suficiente para levantarme a coger el portátil y ponerme a escribir. Y hoy, que tampoco encuentro fuerzas, lo hago porque intento dormir y no dejo de llorar. Quizá ponerme de lista de reproducción en Spoty Paula Matheus, Yoly Saa, Tres Caladas, Arnau Griso, Paula Koops, Marlena... quizá aunque sean artistas que adoro y me encantan, ponerlos para dormir cuando estoy de bajón no es lo mejor, porque solo me hacen llorar. Tienen muchas canciones que tienen esa magia de cantarlas a gritos mientras estás contenta, o de llorarlas a corazón abierto si estás triste. 

"Te marchas sin que nadie te eche, y dices que esto es mucho para ti. Que tienes que arreglar tu vida antes de meterte en la mía. Había mucha letra pequeña, y no supe ni dónde se leía." 

Quizá lo apropiado sería decir que me siento así. Pero la realidad es que yo soy de esa de la que habla la canción. Yo soy la que se aleja de la gente, de Guille, de todos, porque mi vida es un desastre en todas sus facetas.  


No llevamos ni un mes entero de este año nuevo y siento que no puedo más. Siento que todo lo hago mal. No, miento, no siento ni eso. Siento que no estoy donde debo, que estoy equivocada en todo. Hasta he llegado a pensar que para qué hacer algo. ¿Para qué leer mil libros, para qué aprender cosas sobre diferentes temas, para que intentar mejorar en algo que me gusta? ¿Para qué si un día moriré? ¿Para qué si cuando muera todo el tiempo invertido en todo eso habrá sido en vano? Será un tiempo perdido. ¿Y por qué no llevar la pregunta más lejos? Realmente, ¿para qué estoy viva? 


Siento que soy un fracaso para mi misma. Tengo 25 años, este marzo haré los 26, y siento que son 26 años sin sentido. 26 años vividos por vivir, solo por avanzar, solo porque "estoy viva". 

Dejé a Guille después de muchos meses de dolor y de angustia para mí. Porque sentía que no iba a ninguna parte. Ahora no recuerdo cuál, pero juraría que en alguna canción, y que he escuchado hace no mucho, dicen "porque solo querer no es suficiente". Y justo eso es lo que yo sentía. Pero aun así mil veces me salta la misma duda. Lo mismo que me preguntó el psicólogo la última vez: "¿te arrepientes?". Sí. Sí que me arrepiento, pero ¿lo peor de todo? Lo peor es que me arrepiento por un motivo tan egoísta como lo sola que me siento. Porque me siento sola. esa es la triste realidad. 


martes, 23 de noviembre de 2021

¿Cómo te explico?

 ¿Cómo explicarte que no puedo quedarme a dormir si no es contigo? ¿Cómo explicarte el lio en el que te has metido?


Qué cuando digo que te necesito no es un decir, es que de verdad lo hago. Qué te necesito a cada momento a mí lado. Que te has ido a topar con la más dependiente de todas, con alguien que no sabe ni puede estar sola. 


¿Cómo explicarte que poner o no poner el nombre "novios" a lo que somos da exactamente el mismo resultado? Que un nombre no va a cambiar lo que siento por ti y el daño que me hace no estar a tu lado. 


Que me obligo a no quererte tanto ni depender tanto de ti mientras me desgarro por no querer perderte.


Te quiero como para querer pasar la vida contigo, pero el otro día escuché una frase en una serie... Decía algo así como "¿sabes cuándo sabes que algo no va a durar para siempre desde antes de empezarlo?" Pues eso mismo siento yo. Te quiero, pero tengo la sensación de que cualquier día nos escurrimos de la vida del otro... Somos distintos. Incluso de mundos distintos...






K.R.L

lunes, 20 de enero de 2020

No víctima pero verdugo. Mi mayor error.

 ¿Has tenido alguna vez esa sensación de haber cometido el mayor error que puedes hacer en toda tu vida?  

Supongo que todos en algún momento de nuestra vida cometemos un error de consecuencias catastróficas, un error que te hace darte cuenta de las cosas y querer poner un fin. Por mi parte ese fin ha llegado. Siempre he sido de pensar mil veces las cosas antes de actuar, de mirar las mil probables consecuencias, y eso en muchos casos me llevaba a no actuar. Sin embargo, hace unos meses decidí cambiar. Decidí que no me gustaba a mi misma siendo así, así que probé a ser otra versión de mi. Una versión que no temía las consecuencias, que actúa por impulsos, sin preocuparse tanto de las cosas. Quizá se pueda decir que decidir ser la adolescente que en su día no fui. Y por un tiempo ha funcionado, me lo he pasado bien, he conocido a gente maravillosa, pero como todo, llega un momento en el que la acabo cagando. 

El sábado salimos de fiesta. Bebimos y yo me fui de las manos, perdí el sentido de todo y el alcohol anuló esos inhibidores que normalmente me frenan. La lié. Perdí el control y perdí de vista más que nunca esa visión de las consecuencias. 
Hice algo horrible, algo sin apenas darme cuenta, quizá impulsada por esos instintos y por el alcohol. Pero jamás debería haberlo hecho. Esa noche cometí cientos de errores y ahora los estoy sufriendo. 

Siempre he tenido muy claro que antes que cualquier sentimiento hacia un tío van las amigas. Me cuesta mil hacer amigas, no suelo llevarme bien con las chicas, y por fin había encontrado amigas nuevas, por fin me sentía cómoda entre otras chicas que no fueran Sati y Vi. Y pese a todo, la jodí. Para mi fue un juego, no fue nada, ni siquiera creo que lo hiciese con motivo sexual, pero ni por esas debería haberlo hecho. Y sí, el alcohol se me había subido, pero no es excusa, yo lo sé.

Daría mi vida por poder volver atrás, por poder cambiar aquello. Y sí estaba muy borracha, y no pensaba, no era consciente de las cosas, pero escuchar que a quien quieres que sea tu mejor amiga está molesta y enfadada contigo te trae de una bofetada a la realidad. 

No sé que hacer ahora. Hemos hablado, supuestamente vamos a dejar las cosas en stanby y quedar con todos y seguir a ver cómo fluyen las cosas, pero la he jodido. Y lo peor es que no es solo ella. Hasta llego a sentir que con ella en algún momento se solucione, y aunque siempre tenga ese horrible recuerdo de mi creo que podremos volver a ser amigas. El problema son todos los demás. Siento que T y S me desprecian por hacer daño a su "hermana". Con E todo era maravilloso, eramos amigos, quería ver si podríamos ser mejores amigos porque me encanta hablar con él, nos entendemos. Pero ahora esa amistad también ha retrocedido. Y por otro lado está H, él no entra en todo este lío, pero sí en el otro, y por cómo actué no sé cómo se siente él al respecto. 

La he cagado hasta el fondo. Pero ya no puedo volver atrás y de poder de verdad que lo hacía. Cambiaba todo de esa noche. 

Duele tanto estropear todo. Duele tanto joder las cosas y saber que eres la culpable, que no hay excusa válida porque no existe. Duele sentir que pierdes a las personas que has llegado a querer tantísimo en apenas 4 meses. 


No puedo cambiar lo que he hecho y pedir perdón no va a solucionar nada. No podemos poner una tirita, hay que esperar a que cicatrice, pero siempre quedará la marca como señal y recordatorio. 

Creo que volveré a cambiar, volveré a ser esa Karou que se encierra en sus pensamientos, que piensa mil y una veces las consecuencias, que no sale de casa más que lo necesario y que se aleja de todos. No quiero ser la víctima aquí, soy consciente de que no lo soy, soy el verdugo, la culpable, pero eso no significa que no esté terriblemente dolida y arrepentida. 

Solo puedo pedir perdón y decir lo mucho que los quiero a todos aunque no vuelvan a confiar en mí. 




Que los lobos protejan vuestros sueños. 









domingo, 25 de noviembre de 2018

Sola y triste.

Soy tan inconstante. Inconstante aquí, sin "retomar" nunca realmente el escribir. Inconstante con mis estudios, con mis cosplays, con mi vida.

Sola y triste. Así he puesto en instagram, así me siento. Instagram, ahí pido socorro, pero nadie me escucha. Sola y triste, y destrozada, y angustiada. Y Z leía todo eso que pongo en instagram y dijo que dejase de poner cosas así, que parece que es lo que pone la gente antes de suicidarse.

Dio en el clavo. Últimamente me he roto, me veo desaparecer, me veo apretando el acelerador y que todo se acabe. Pero no soy capaz. Por mi o por ellos. No soy capaz. Y sé que hay mucha gente sin casa, sin familia, sin nada que llevar a la boca. Pero eso no hará que mi dolor sea menor. Yo siento lo mio y decir que no debo quejarme, que hay otros peor no ayuda.

Me siento sola, no querida, abandonada. Sin ganas de nada. Estudiando algo que, aunque el tema me apasione, detesto. Con compañeras que en su gran mayoría no aguanto.

Me siento sola. Rota.

Y necesito una mano que me saque de aquí.



Que los lobos protejan vuestros sueños.

sábado, 19 de mayo de 2018

El dolor de amar.

He pensado que con todo lo sucedido hoy quizá era momento de retomar el blog. Pero no sé qué escribir. 

Ya ha pasado una hora, quizá dos o más desde que ha estallado todo y sin embargo el dolor aún está ahí agarrado al pecho. El corazón sigue metido en un puño, aunque ha dejado de apretar tan fuerte. 

¿Qué debes hacer cuando una y otra y otra y otra vez metes la pata? 

Deberíamos cortar. Deberíamos seguir nuestros caminos, de esa manera no dolería tantísimo la vida. Pero solo de pensar en perderle pierdo la vida. Me he vuelto una celosa de hace unos meses aquí. Quizá tanta discusión haya influido en ese cambio. quizá mis propias dudas. Pero, ¿dudas de qué? Veo chicos y me llaman la atención, sí, hasta pienso que me gustaría besarles. Pero besar es una cosa. Querer es otra. AMAR es más fuerte.

Dicen "si lo quieres déjalo ir". No sé si eso tendrá algún fundamento científico, si será aplicable siempre o solo en especificas situaciones. lo que sí sé es que lo intento. Es que intento decirle que lo dejemos. Que cortemos y dejemos de ser novios. Pero no puedo hacer eso. Cada vez que intento escribir las palabras me tiemblan los dedos, cada vez que intento usar las palabras me quiebra la voz. 

No puedo sin él. Es todo para mi y sí, quizá ese sea el problema, pero no lo puedo solucionar. Sin él ya no veo el pasado, sin él no veo como seguir adelante. Sin él, me rompo. Quiero dejarle libre, quiero que sea feliz, y si su felicidad es sin mi que así sea, pero necesito que sea él quien lo diga. Que sea él el que me deje por su propio bien, porque no pueda seguir conmigo por mi toxicidad, por mis celos, por mi forma de ser, por lo que sea. Que me diga que ya no me quiere. Porque si espera que yo se lo diga esto no va a cambiar. Yo no puedo. Yo no quiero. Yo solo le quiero. Y no puedo decirle que sin él no sigo, porque entonces le ato y no quiero, no puedo. No soy su dueña, no puedo atarle, no quiero atarle. Quiero que viva, quiero que salga, quiero que disfrute, quiero que tenga una vida. 

Hoy he hecho algo que siempre he criticado, que siempre he protegido y tratado de evitar, y que siempre he tenido miedo. Autolesionarse es una cosa, y cortarse otra, bueno está englobado, pero jamás había llegado ahí. Han sido pequeñas, en la tripa, precisamente esa parte que más me duele sobre mi. Suicidio, bullying, se habla mucho de eso, pero realmente es tan difícil. 

Tengo miedo. Tengo mucho miedo. Pero sinceramente, no se si temo más a la vida, a la muerte, o al dolor que puedo causar a mis padres.

Solo necesito ayuda. Solo eso. Necesito salir. Necesito... no sé lo que necesito pero no quiero esto. No quiero este cuerpo, no quiero estos sentimientos, no quiero este dolor, no quiero seguir recurriendo a la bulimia, no quiero cortes, no quiero estar sola pero tampoco sé si quiero estar con alguien. 

Solo le quiero a él. Y eso es lo que más me duele. Quiero mi vida con él. Pero no la quiero así.




Esta noche los lobos no aullarán por mis sueños. Esta noche Morfeo no me acogerá en sus brazos. Esta noche no cerraré los ojos hasta que las lágrimas hayan cesado. 

Esta noche no dormirá conmigo. Esta noche... Mi interior pide que esta sea la última noche pero al tiempo algo se opone. Quizá ese miedo indescriptible. Quizá las ganas de vivir. Quizá... quizá la esperanza de que todo se arregle, todo acabe, que se rompa esta puta distancia. Estar a su lado, vivir a su lado.


Te quiero, aunque aún, tras casi dos años, aún no lo entiendas.

lunes, 30 de enero de 2017

el amor

Ahora sé lo que es el amor, y el amor eres tú.

El principio... del siempre


"Ahora sí que estoy casi segura de que esto se acabó. Tendré líos si es que tengo. Pero no creo que sea capaz de volver a querer a alguien en un tiempo. Quizá el año que viene, pero este año creo que los amores se acabaron. Quiero dejar de sufrir por una vez. Debo recordar mi corazón roto e impedir que NADIE sea capaz de pegarlo. No quiero que lo hagan. Quiero ser yo sola. Es lo único que realmente va a estar, y quizá así consiga quererme por fin."

Y así abandoné el blog por muchos meses, Y ahora he vuelto de casualidad, y lo he leído, y no puedo más que reírme de lo ingenua y niña que soy a veces. Que no me volvería a enamorar, que nadie volvería a pegar mi corazón, y meses después de esas palabras alguien apareció y sin quererlo lo arregló.

Cogió los cachitos uno a uno sin que yo me diese cuenta, y fue ensamblándolos de nuevo para más tarde devolverme mi corazón reparado y con un cachito suyo dentro. Le conocí y me enamoré. Y es que no creo en el amor a primera vista (o en este caso mejor dicho a primera palabra), pero ahora miro para atrás y no sé cuándo me enamoré de él.

Es lo mejor que me ha pasado en la vida y jamás sabré agradecerle lo mucho que ha significado para mi desde el primer momento que se fijó en mi y lo mucho que sin saberlo me ha ayudado. Le quiero, le amo, y por primera vez he imaginado mi vida completa al lado de alguien. He imaginado nuestra casa, nuestros hijos, nuestra jubilación. He imaginado todo a su lado.

Le quiero, le amo y no quiero perderle jamás. Se me pone la piel de gallina solo de pensarle y me frustra tener que esperar tanto para poder estar con él, para besarle, acariciarle y mirarle a sus preciosos ojos y decirle lo mucho que le amo.

Jamás quiero separarme de su lado, pero si alguna vez el futuro quisiera jugarnos una mala pasada y separarnos, jamás le olvidaría y siempre estaría en deuda con él por todo lo que ha dado por mi.

Te quiero mi Sol y mis estrellas, y jamás dejaré de amarte. Gracias por haber pegado mi corazón y haberlo cuidado tan bien. Te amo.

♥021216♥


Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

domingo, 5 de junio de 2016

Y entonces, se escuchó un "crack"

Creía que había dejado de creer en el amor. Esas tonterías de enamorarse no eran para mí.
Ya me había enamorado una vez, y me destrozaron.
Tuve novios que desearía no haber tenido.
Fue mi primera vez con un chico con quién me gustaría que no hubiera sido.
Pero el pasado es pasado, y pasado está. No hay vuelta atrás, no se puede cambiar.
Pensé que no volvería a gustarme nadie más, que no estaba hecha para querer.
Pero, como siempre, me equivocaba.

Me volvió a gustar alguien. Algo absurdo, yo misma pensaba que era un encaprichamiento, que era una tontería y era por haber dormido con él cuando le conocí. Pero resulta que no era tan sencillo.

Me empecé a dar cuenta cuando comprendí que le odiaba. Le odiaba porque le quería. Es fácil picarme y lo hace todo el rato y me enfado pero en el fondo me encanta que haga eso. Pero esos juegos, ese abrazo en la azotea, esas son las cosas que más me confundían, que más me enamoraban, y que más odiaba.

Sí. Creo que otra vez me enamoré. Yo, que juré no volver a hacerlo, creo que volví a caer. Quizá lea esto en un futuro y me de cuenta de que no es verdad. De que no fue amor. Pero hoy lo siento así.

Hoy me he enterado que se ha liado con una, y eso realmente no me importa absolutamente nada. Lo que sí me ha dolido es saber que no le atraigo. En el fondo lo sabía, soy muy negativa y yo misma me lo decía, pero lo sabía. Lo sabía, y sabía que me engañaba. Sabía que al tiempo deseaba que todos esos juegos significaran algo. Pero cuán equivocada estaba...

No le gusto ni le gustaré. No le atraigo en ningún aspecto. Dudo si quiera que me vea como una "mujer" y simplemente sea una "colega". Me quiere de amiga para siempre, pero ese querer no es el que yo quiero.

Hoy, por primera vez en mi vida, he sentido realmente cómo se rompe un corazón. Algo dentro de mi se ha partido en dos. He llorado como una Magdalena, y ahora escribiendo lo hago. No le gusto, me había hecho a la idea. Pero aún así, eso no ha impedido que me rompiera por dentro.

Ahora sí que estoy casi segura de que esto se acabó. Tendré líos si es que tengo. Pero no creo que sea capaz de volver a querer a alguien en un tiempo. Quizá el año que viene, pero este año creo que los amores se acabaron. Quiero dejar de sufrir por una vez. Debo recordar mi corazón roto e impedir que NADIE sea capaz de pegarlo. No quiero que lo hagan. Quiero ser yo sola. Es lo único que realmente va a estar, y quizá así consiga quererme por fin.

K.

viernes, 8 de enero de 2016

Duele.

No puedo con esto. Duele demasiado. Tengo que pensar en mi misma, pero no sé hacerlo.

Llevo sin ir al psicólogo desde que acabaron las clases y me afecta. No consigo controlar lo que tengo dentro. No conozco mi corazón, y mi cabeza me traiciona. No sé pensar en mi y solo pienso en no herir a los demás, pero no hay forma de no hacerlo. Les hago daño sin quererlo, y haga lo que haga les haré daño. Me duele el corazón y la cabeza.
Estoy leyendo un manga ahora mismo (Watashi ni xx Shinasai) que me hace llorar continuamente. Es precioso, me gusta y no quiero dejar de leerlo, pero me duele. Encuentro similitudes con yo y mi vida a cada capítulo. si yo soy Yukina, la prota, soy capaz de asignar un personaje a cada uno de los que me rodean. Y duele. Duele ver que no tengo corazón. Que no sé lo que es el amor por culpa de ese "sensei".

Lo dije y lo vuelvo a repetir. Lo siento. Siento hacer daño a todo el mundo. Lo siento, Michi. Lo siento, Albert. Y lo siento a todos aquellos que daño sin ser consciente de ello. Después de a mis padres no hay a quien quiera más que a mis amigos, y sin darme cuenta los hiero. Lo siento. Lo siento por todos. Lo siento Shana por lo que pasó. Realmente que siento todo.

Me duele el corazón y mis lágrimas no paran de llover. Me gustaría saber si algún día seré capaz de saber lo que es el amor.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

lunes, 7 de diciembre de 2015

¿Querer?

¿Querer? ¿Y qué es eso realmente? Yo quiero a gente, les tengo aprecio y cariño, pero realmente lo que es "querer", "amar" a alguien solo quiero a tres personas, y esas personas son mis padres y mi hermano.

No quiero a nadie más, no puedo querer a nadie más. No dejo que entren en mi corazón, y tampoco quiero dejarles. ¿Por qué iba a tener que destruir esa coraza? Si jamás vuelvo a enamorarme no dolerá. Si consigo expulsar los sentimientos que aún quedan hacia aquellos que me han gustado nada dolerá. Solo tengo que conseguir que nadie me quiera a mi.

Odio que me hagan daño, pero odio hacer daño. Sufro cada vez que gusto a alguien, ya sea chica o chico. Soy incapaz de decirles que no me gustan sin hacerles daño. Desearía poder sacarme el corazón del pecho y así poder explicar que no quiero o no me gusta esta o aquel porque no tengo órgano con el cual amar y sentir.

Pero esto no es Once Upon A Time, y si me arranco el corazón aquí dejo de vivir, por lo tanto solo puedo pedir perdón.

Perdón a los que he gustado y rechazado, perdón a los que gusto ahora y perdón a los que pueda gustar en un futuro. Perdón por no corresponder, pero yo no puedo querer.


Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Hola - Agua - Tele - Spin

Hace mucho que no escribía nada y me apetecía hacer una de 4 palabras. Estas son las palabras que me ha dado Tarvi, que espero que se convierta en un buen físico porque la que me ha liado con el "spin" de las narices jajaja

_________________________


Todo empezó con una risa. No te conocía, no me dijiste hola, pero te vi ponerme esa cara tan graciosa al otro lado de la calle y estallé en carcajadas. Tú te acercaste y me diste un beso. "Lo siento, pero no podía irme sin besar esa sonrisa." Te diste la vuelta y marchaste dejándome en medio de una tormenta de sentimientos.

Al día siguiente volví, y al siguiente, y al siguiente. Aún no sabía tu nombre ni tú sabías el mío, pero todos los días depositabas ese beso en mis labios a la misma hora y nos íbamos por nuestro lado. A la semana empezó a llover, pero quería verte, quería ir a esa cita improvisada y esta vez estaba decidida a pedirte tu nombre. Durante el trayecto hasta "nuestro cachito" de calle temblaba, "¿y si no estabas?" pero al llegar olvidé la lluvia y me acerqué a ti. Un coche pasó durante nuestro esperado beso y el agua de un charco nos empapó. Me agarraste la mano y empezamos a correr detrás del coche gritándole y riendo.

Aquellos recuerdos son muy preciados. Fueron nuestros inicios y ya no nos separábamos. Tú eras mi spin y yo era el tuyo, pero, así como todo lo que sube baja, todo lo que empieza acaba. Nuestra electricidad se perdió. Ninguno de los dos tuvo la culpa. Tengo a mi familia y soy feliz, pero ahora, mientras observo desde la puerta a mi hija y a su novia acurrucadas en el sofá viendo la tele, las veo tan felices y enamoradas como nosotros lo fuimos, y me pregunto si tú alguna vez también te acuerdas de nosotros y sonríes.





Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.


sábado, 7 de noviembre de 2015

¿Era tu luz?

Después de dos años de haberte conocido y uno de que todo se fuera a la mierda aún pienso en ti, y por desgracia, lloro echándote de menos.

Ha pasado tanto y sigue doliendo como el primer día. Estos tres días he estado leyendo un manga preciosísimo y muy triste. No es triste en sí, si no que a mi me ponía triste. Estaba lleno de historias y conflictos de amor, y eso me hacía añorar y recordar. Y al llegar a una de las páginas más bonito entendí por qué me había estado sintiendo así todo el rato.

Me recordaba a ti. A nosotros. Tú decías que yo te daba luz. Que yo era tu luz. Que me querías siempre a tu lado. Que me dabas la luna si te la pedía. ¿Alguna vez fue verdad algo de todo aquello?

Me enamoré a mentiras. Me enamoré de alguien que solo jugaba conmigo, y no es justo. Todas esas veces que yo te prometía que no te abandonaría las decía de verdad, y aún seguiría ahí, aún quiero seguir ahí, si no me hubieras echado.

Te quise todo lo que he querido jamás a alguien. Te quise hasta entregarte mi vida. Y tú solo jugaste conmigo. Con una niña acomplejada que te idolatraba. Me da miedo pensar hasta dónde habría pasado de no haber salido de esa mentira.

Pero te quise. Te amé. Y lo peor
es que aún te quiero.

Que los lobos protejan vuestros sueños.

K.

lunes, 19 de octubre de 2015

Lo peor, preocupar.

Lo peor de pasarlo mal es que encima tienes gente detrás que se preocupa. Gente a la que no quieres preocupar y a la que por tanto ocultas mil cosas, pero hasta eso te sale mal y no dejas de hacerles daño.

Sabes que hay gente que te mira y puede querer ayudar, pero esa gente a veces son solo conocidos, a veces hasta amigos, pero es gente a la que no puedes contar ciertas cosas. Gente con la que aunque en teoría puedes contar, a la hora de la verdad no, pues no llegan a ser personas de real confianza. Y lo son menos aún cuando cada uno de tus amigos, cada uno de esos "mejores amigos" que has ido teniendo, aquellos a los que confiabas tu vida y hasta te ponías delante del toro por ellos te han dado de lado. 

Cuando tienes una supuesta mejor amiga por la que has dado todo este verano y ella te ha ido dando pequeñas punzadas. Por la que te sientes fatal de haberla tirado al suelo aquél día en fiestas en que estaba borracha. Pero que ya ni si quiera en ella puedes confiar ni con ella quieres contar. 

Cuando curiosamente ni en tu mejor amigo desde hace 10 años puedes confiar para contarle ciertas cosas, y no porque no le quieras o no confíes en él, si no porque llega un momento que no quieres que absolutamente nadie a tu al rededor se preocupe, que nadie te mire. 

Detestas ser un cristal, detestas que te miren y sepan todo lo que pasa por tu cabeza y corazón, y sin embargo no lo puedes evitar. Intentas poner sonrisa de joker cuando entras en el coche tras el instituto, pero no dura y tus padres te ven y sufren. 

Y tú sufres por ellos, porque sufren por tu culpa. Y solo habría personas contadas, una, quizá dos, con las que cuentas pero ni siquiera a ellos les cuentas. Tienen sus cosas y aunque dicen que no les molestas, en el fondo sientes que no ven el problema que ves tú, y que tampoco puedes abrirles tu corazón y sentimientos como para llamarles en plena llorera y soltarles todo.

Estás sola. Hay mucha gente a tu alrededor. Muchos conocidos, amigos, familiares, pero a la hora de la verdad estás completamente sola. Sola ante una hoja de papel a veces, otras ante un teclado de ordenador. Pero siempre sola.

Sola, y sin ser capaz de pedir ayuda pues el principal problema reside en que ni tú sabes el problema. En que tu depresión y tu angustia ha llegado a tales niveles que ya no hay quien te saque de allí. Ni un psicólogo, ni un profesor, ni tus amigos, ni tus padres, ni siquiera tú misma. 

El ese momento solo puedes llorar, desear no existir y morirte. Desear estar sola y al tiempo tener a alguien que te consuele y entienda todo lo que pasa dentro de ti sin tener ni que expresarlo. Solo quieres abandonar. Dejarlo todo atrás. Absolutamente todo.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

Vacío

Sé que te has perdido en la oscuridad que llevas dentro,
te buscas, no te encuentras, ya no sabes cómo hacerlo.
Lo difícil es quererlo, a veces siento que te alejas,
yo intentaré ayudarte aunque seas tus propias rejas.
No tengo miedo, yo me sentaré contigo en esta cueva,
mi hombro podrá aguantar lo que tu alma sola no pueda.
No necesito entenderte, no necesitas culparte,
ahora tienes que ser fuerte, solo déjame ayudarte,
no te hundas aunque sientas que no hay nada...
Este vacío no se llenará hasta que tu tengas ganas.
Sé que nada de esto es justo y que carece de sentido,
¿Crees que ya nada lo tiene? Sí, lo tiene estar contigo.
Lo entiendo, entiendo ese silencio tan sincero y no hay prisa,
yo te espero aunque añorando tu sonrisa.
Es una herida tan profunda la que tienes que ocultar,
y te esfuerzas en tratar que no lo noten los demás.
Si pudiera te acercaba a las estrellas, cada noche,
para que hablaras con ellas y saltaras ese bache.
Si estás rota, intentaré arreglarte, no voy a cansarme,
aunque el tiempo pase tan lento, intenta relajarte.
Un día pierdes, otro ganas, la vida te da y te quita.
Aunque los días se repitan, se acaba como la fama,
así que quiérete a ti misma antes de tumbarte en la cama.
La vida es un drama, grita o llora si lo necesitas,
y ahora dime, ¿crees que no hay motivos para seguir?
Sonríe, porque quedan tantas cosas por vivir.
No olvides que tienes a quien te quiere junto a ti,
fuiste tú quién me enseñó que no me tengo que rendir.
-Vacío (Porta)-

Es tan como si me la hubieran escrito directamente a mi...
Es tan yo que duele.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

miércoles, 7 de octubre de 2015

No sé querer.

Hay un momento en el que te paras a pensar. Echas la vista atrás y observas el rastro que vas dejando. Y en ese instante te das cuenta de que no puedes querer a nadie. 

Crees que quieres, y en verdad la mayoría solo son atracción. Te quieren, y tú no quieres. Y por eso tienes miedo a gustar.

Soy tan sumamente dependiente que necesito saber que me quieren y que gusto, pero en el momento que empiezo a observar que les gusto algo más que mera atracción me asusto. 

No estoy hecha para querer. No sé lo que es querer. Solo una vez quise de verdad, quizá dos, y me arrancaron el corazón y lo rompieron en trocitos. Desde entonces no sé querer. Me da miedo querer. Por mi y por ellos. Temo hacer y hacerme daño.

Y sin embargo sigo siendo dependiente del que los demás me quieran. 

Como dice mi querido "Cristal": ¿Amor? Iugh.

Pero yo temo quedarme sola.

Que los lobos protejan vuestros sueños.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Raro.

Es extremadamente raro cuando tu mejor amigo, esa persona que conoces desde hace 10 años, esa persona con la que has pasado más de la mitad de tu vida, la que te conoce más que un hermano, la que sabe cómo sacarte siempre una sonrisa, con la que discutes y peleas cosas estúpidas y luego pasa la mitad del tiempo en tu casa, la que soporta todos tus temperamentos y cambios repentinos de humor; un día te dice que le gusta una chica y que va bastante en serio. Y lo raro no es eso, si no que te diga que esa chica que tanto le gusta le recuerda a ti.

Eso es lo raro.

Y eso también me hace pensar algo que hace tiempo ya daba vueltas y alguien ya me comentó. Realmente yo no soy fea. No tengo buen cuerpo ni soy una belleza, pero soy una chica normalilla, del montón. El problema es que soy un poco rara a mi manera, y solo podría llegar a quererme una persona que haya vivido mis cambios. 

La persona que de verdad me entendiera y consiguiera querer tendría que ser alguien que me haya visto crecer y madurar. Que me haya conocido con gafas, braquets y algo más de 65 kilos con 10-12 años, y que ahora me vea ya sea con gafas o sin ellas pero me vea distinta, cambiada, mona, y con 8 kilos menos. 

Tendría que ser una persona que me haya visto saltando con amigas que luego me dieron una puñalada. Que me viera con mi mejor amiga y después viera cómo lloraba y se me rompía el corazón cuando ella se fue. Que me haya visto en mi época sin amigos y en la que los tenía a puñados. Alguien que entendiera porqué soy como soy. Porqué me afecta lo que me afecta. Alguien que consiguiera entender casi lo que ni yo entiendo.

Y precisamente por eso, porque nadie más que mi mejor amigo ha vivido todo eso, por eso, viviré sola y rodeadas de libros y gatos, huskies y hurones.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

sábado, 12 de septiembre de 2015

¿Quién soy?

El otro día Vi y yo estuvimos hablando y me acabó haciendo ciertas preguntas. Quién soy, qué es lo que quiero... Preguntas que lejos de saber contestar me ponen nerviosa. Ella quería que lo escribiera para hablar conmigo, para conocerme. Como si no hiciera eso las tantas veces que escribo aquí o en cualquier otro lado.

Últimamente han pasado demasiadas cosas, cosa extraña en mi vida, desde luego, pero hoy ya no puedo más.

¿Quién soy yo? No lo sé, no es algo que se pueda saber, soy una adolescente con las ideas confusas, que está a dos días de empezar su segundo de bachillerato científico y aún no sabe qué quiere hacer con su vida. Soy una niña en el fondo. Soy una niña que tiene miedo a todo. Miedo a equivocarse, a quedarse sola, a no gustar a los demás, a no gustarse a si misma. Ahora no soy nadie y soy yo al mismo tiempo. Soy un tránsito entre mi yo pequeña a lo que debo convertirme, a lo que seré yo realmente. Pero ahora no soy más que un manojo de nervios, confusiones, depresiones y ansiedad. No soy nadie más que una niña a la que todo le supera en cuanto algo se tuerce, una niña que por no ser capaz de quererse a si misma busca el cariño en los demás y por ello se pilla de un chico tras otro y luego nunca consigue nada. Soy una miedica que ya no solo tiene ataques de bulimia esporádicos, si no que también necesita de desahogo físico y pegar puñetazos hasta hacerse daño.

Por lo tanto, ¿quién soy? Ahora mismo esa pregunta engloba tanto que no tiene respuesta.

¿Y respecto a qué quiero? Quiero saber lo que quiero. Saber quién soy, saber quererme, aceptarme, ser FELIZ de verdad. Encontrar a alguien con quien estar. Quiero ser mayor pero no separarme de mis padres. Quiero volver a ser una niña. 

¿Y qué pienso hacer para conseguirlo? Sinceramente, no lo sé. Me siento perdida y sola la mayor parte del tiempo. Y me siento hundida y destrozada. Y sé que mis nervios no son normales, y que no puedo ponerme como me pongo. Pero creedme, esto no es algo que me guste, y ojalá hubiese una pastillita que arreglara todo.

Estoy a dos días de empezar las clases y de pronto todo me ha desbordado. La angustia, el estar sola, el que el chico que me gustaba y con el que por fin pensaba que podía haber un futuro, incluso en Alemania, haya fallado, el dormirme con una película de Harry Potter y despertarme, ver el final y saberme los diálogos. A veces son cosas así de absurdas las que desbordan mi tinaja. Y yo ya estoy muy cansada de llorar y sin embargo aquí sigo.

Ojalá algún día sepa quién soy, y ojalá todo se solucione. Solo espero que sea verdad eso de que los que peor lo pasan en los "primeros años" luego son los que tienen de las mejores vidas porque si no no sé hasta dónde puedo aguantar.


Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

lunes, 22 de junio de 2015

Sigo sin encajar.

"Pasan los años y yo sigo haciendo esto" Así dice una canción de unos amigos. "Pasan los días y yo cada vez más sola" digo yo.

Sigo con lo mismo que hace dos semanas, y es que nada cambia. Miento. Nada cambia para bien. Todo empeora.

A ellas ya no las soporto. Absolutamente en nada y para nada. Y a las únicas dos que sí, una no da señales de vida y a la otra la veo cada mil. Y eso hablamos de aquí, porque el resto viven en otras comunidades. Es decir, aquí no me queda nadie.

Y que me digan que no es así no lo hace menos cierto. Porque sí lo es.

Cuando dije que no encajaba en el grupo era por este tipo de cosas. Igual que se meten con U pueden hacerlo conmigo y no me hace gracia. Él es mi amigo y no voy a pasar por alto que se metan así con él.

Y vamos, ya el comentario de hoy ha sido la gota que ha colmado el vaso.
"-El otro día llamé a X con el culo sin querer.
-Pues a mi me llama porque sí."
GRACIAS. Gracias, monina, por hacer más obvio lo obvio. Gracias por hacer que me sienta peor. Hazme un favor, y no te acerques más a mi.

Nadie. Nadie tiene que acercarse. Es curioso lo imbécil que llega a ser el ser humano. Cuántas veces me habrá pasado esto, y aun así me empeño en buscar amigos. Cuando siempre, siempre acabo luego jodida y dolida. ¿Cuándo voy a aprender?

Y luego soy una puta borde, ¿no? Pues no, joder. No soy borde. Lo que pasa es que me siento sola, y estoy sola. Y cada vez que intento una pizca nunca se puede. Y no podéis haceros a la idea de lo que duele. Duele estar sola. Os lo prometo.

Y lo que me jode es que los necesito, que me prometieron que iban a estar ahí. Todos. Y ahora, una vez más, ¿quién queda?

Estoy cansada ya de luchar. Pasaré este verano sola. Con mi familia, con Vi y con los de Alo si es que me dejan, y se acabó. Y viajando a Madrid para  ver a mis Ikys. Porque es lo único que me queda.

"Estoy cansada. Harta de llorar. Pero ni tan siquiera me doy libertad a mi misma para rendirme. Pero me rompo. Y estoy harta. Yo lo que quiero es eso. Son ellos. Es salir con mis amigos. Con los Ángeles de Rami, con los Patinadores Profesionales, con los del Skate, daría lo que fuera por volver a salir con los Heisenberg. Con los Ikys. Mis Ikys, Sirenos serenos Vip o Sirenikys.
A ellos son a los que menos veo. Pero también los necesito. Necesito tardes como esa. Tardes en las que no haya ni un atisbo de pensamiento maligno. No tardes, si no días. Días en los que solo una sonrisa invada mi cara. Días en los que hagamos el imbécil y no haya ninguna preocupación aparte de la de que pierdan el juego por mi culpa cada cierto tiempo. 
Necesito a mis amigos. A todos. Ahora, son de las pocas cosas que me hacen tirar día a día y que consiguen hacerme reír. 
Amigos. Esos grandes sin los que estaría perdida."


 Es gracioso, pues no hace tanto que escribí eso y sin embargo, en unas cosas sigue siendo clavado y en otras, cómo ha cambiado todo. Aquellos con los que quería y necesitaba salir ya no están ahí. Ellos están, pero no yo con ellos. Y todo por estudiar y desaparecer del mapa. Tócate los cojones.


domingo, 14 de junio de 2015

Fuera de lugar.

¿Lo veis? Yo tenía razón. Allí no pintaba nada.

Sí, son mis amigos. Sí, es su cumpleaños, pero yo en ese grupo no pinto nada. Todos son amigos y tienen confianza. Todos salen. Todos se ven, todos son casi hermanos. Hasta las que son mis amigas de otro lado ya han entrado ahí. Yo soy la que se sienta al fondo del jardín en un sillón y de ahí no se mueve. Uno por no meterme al agua, y dos por no encajar.

Ahora podrán mascullar todo lo que quieran sobre que todos se han metido a la piscina y yo no. Que es injusto, que soy una insulsa y aburrida y lo que quieran. Pero a mi no me van a ver con bikini. No. Y punto.

Ella tiene forma de tapar sus problemas, se pone un pantaloncito y arreglado. Pero yo no. No y no. No me van a ver en bikini. Hasta que no cambie yo no. Y se burlan y hacen bromas con esta o aquella cuando están hechas un palillo, pero claro, no ven que a las demás nos puede llegar más a fondo.

Yo no he pedido ser como soy. No sé por qué mi cuerpo es como es si mi madre y mi padre con mi edad y mucha más eran unos fideos. No lo entiendo. Y volvería a vomitar pero me es imposible. No puedo después del susto de la regla. No, ya sé que no es eso, ya sé que era mero estrés, pero está esa vocecita de mi cabeza. Esa que me dice, que me recuerda, que no quiero que un día mi hija tenga que llegar a escuchar un "amor mio, tu madre fue bulímica". No, joder.

Cuando vi hace una semana que no me bajaba la regla y sumado al mal estar general y la depresión y todo me entró pánico. ¿Y si no me bajaba por eso? No tenía puto sentido, eso he oído que pasa cuando ya tienes una anorexia peligrosa, y yo no me acerco ni al borde del bajo peso, ni de lejos. Pero me acojoné. No podía dormir con la idea de quedarme estéril por eso. Yo quiero hijos, y míos, naturales. Me dio un no sé qué y me moría de miedo. Vi me dijo que solo era estrés, pero aun así me costó hacerme a la idea.

Lo único que me para es el instinto materno, es curioso. Pero no sé cuánto más durará eso otra vez. Se lo he prometido a Vi. Me lo he prometido a mi. Mis promesas siempre las cumplo y es algo de lo que estoy orgullosa. Pero ya tengo más que comprobado que las únicas que siempre fallo son las que me hago a mi misma. Y no sé por qué estoy segura de que volveré a caer.

Es horrible. No es algo gracioso, divertido o que me guste. Pero me siento tan impotente. Podría hacer todo el deporte del mundo, comer en menor cantidad, pero siempre siempre sigo igual. Ni la báscula baja, ni mi cuerpo cambia.

Y no es divertido ir a cumpleaños ni a cosas donde todas son guapas y delgadas. No. Porque te sientes la mierda allí. Cuando llevas tanto detrás sientes que todos se ríen de ti. Cuando estás enamorada de un chaval con novia, y la ves, y te ves, ¿qué pretendes?

Hay demasiada sinceridad en mis escritos aquí, pero es el único sitio donde me puedo desahogar. Es el único sitio que confío en que nadie lea, y que quien lo haga no diga nada. Aunque en el fondo chille un champú intentando que alguien oiga mis lloros y me saque de este agujero. Pero he llegado a tal punto, que sin un poco de magia nadie podría sacarme.

Solo me gustaría decir una última cosa: gracias. Gracias a todos aquellos que arruináis las vidas. La mía y muchas otras. Gracias a todos, por convertir nuestra existencia en un sufrimiento. Por minarnos la moral y la confianza cuando somos crías y críos. Por infectarnos. Por inyectarnos el veneno que cual cáncer crece solo hasta destruir y comernos enteros. Gracias, de veras, porque es un mal que ni a vosotros os desearía pasar.
K.

Que los lobos protejan vuestros sueños.