Frase

Frase del mes
Quiero mirarme en el espejo y que me guste lo que veo, Cuesta seis días por semana. Quiero que lleguen los domingos y no vuelva el miedo, Quiero tomármelo con calma.
-Vale la Pena - Paula Mattheus

viernes, 8 de enero de 2016

Duele.

No puedo con esto. Duele demasiado. Tengo que pensar en mi misma, pero no sé hacerlo.

Llevo sin ir al psicólogo desde que acabaron las clases y me afecta. No consigo controlar lo que tengo dentro. No conozco mi corazón, y mi cabeza me traiciona. No sé pensar en mi y solo pienso en no herir a los demás, pero no hay forma de no hacerlo. Les hago daño sin quererlo, y haga lo que haga les haré daño. Me duele el corazón y la cabeza.
Estoy leyendo un manga ahora mismo (Watashi ni xx Shinasai) que me hace llorar continuamente. Es precioso, me gusta y no quiero dejar de leerlo, pero me duele. Encuentro similitudes con yo y mi vida a cada capítulo. si yo soy Yukina, la prota, soy capaz de asignar un personaje a cada uno de los que me rodean. Y duele. Duele ver que no tengo corazón. Que no sé lo que es el amor por culpa de ese "sensei".

Lo dije y lo vuelvo a repetir. Lo siento. Siento hacer daño a todo el mundo. Lo siento, Michi. Lo siento, Albert. Y lo siento a todos aquellos que daño sin ser consciente de ello. Después de a mis padres no hay a quien quiera más que a mis amigos, y sin darme cuenta los hiero. Lo siento. Lo siento por todos. Lo siento Shana por lo que pasó. Realmente que siento todo.

Me duele el corazón y mis lágrimas no paran de llover. Me gustaría saber si algún día seré capaz de saber lo que es el amor.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

lunes, 7 de diciembre de 2015

¿Querer?

¿Querer? ¿Y qué es eso realmente? Yo quiero a gente, les tengo aprecio y cariño, pero realmente lo que es "querer", "amar" a alguien solo quiero a tres personas, y esas personas son mis padres y mi hermano.

No quiero a nadie más, no puedo querer a nadie más. No dejo que entren en mi corazón, y tampoco quiero dejarles. ¿Por qué iba a tener que destruir esa coraza? Si jamás vuelvo a enamorarme no dolerá. Si consigo expulsar los sentimientos que aún quedan hacia aquellos que me han gustado nada dolerá. Solo tengo que conseguir que nadie me quiera a mi.

Odio que me hagan daño, pero odio hacer daño. Sufro cada vez que gusto a alguien, ya sea chica o chico. Soy incapaz de decirles que no me gustan sin hacerles daño. Desearía poder sacarme el corazón del pecho y así poder explicar que no quiero o no me gusta esta o aquel porque no tengo órgano con el cual amar y sentir.

Pero esto no es Once Upon A Time, y si me arranco el corazón aquí dejo de vivir, por lo tanto solo puedo pedir perdón.

Perdón a los que he gustado y rechazado, perdón a los que gusto ahora y perdón a los que pueda gustar en un futuro. Perdón por no corresponder, pero yo no puedo querer.


Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Hola - Agua - Tele - Spin

Hace mucho que no escribía nada y me apetecía hacer una de 4 palabras. Estas son las palabras que me ha dado Tarvi, que espero que se convierta en un buen físico porque la que me ha liado con el "spin" de las narices jajaja

_________________________


Todo empezó con una risa. No te conocía, no me dijiste hola, pero te vi ponerme esa cara tan graciosa al otro lado de la calle y estallé en carcajadas. Tú te acercaste y me diste un beso. "Lo siento, pero no podía irme sin besar esa sonrisa." Te diste la vuelta y marchaste dejándome en medio de una tormenta de sentimientos.

Al día siguiente volví, y al siguiente, y al siguiente. Aún no sabía tu nombre ni tú sabías el mío, pero todos los días depositabas ese beso en mis labios a la misma hora y nos íbamos por nuestro lado. A la semana empezó a llover, pero quería verte, quería ir a esa cita improvisada y esta vez estaba decidida a pedirte tu nombre. Durante el trayecto hasta "nuestro cachito" de calle temblaba, "¿y si no estabas?" pero al llegar olvidé la lluvia y me acerqué a ti. Un coche pasó durante nuestro esperado beso y el agua de un charco nos empapó. Me agarraste la mano y empezamos a correr detrás del coche gritándole y riendo.

Aquellos recuerdos son muy preciados. Fueron nuestros inicios y ya no nos separábamos. Tú eras mi spin y yo era el tuyo, pero, así como todo lo que sube baja, todo lo que empieza acaba. Nuestra electricidad se perdió. Ninguno de los dos tuvo la culpa. Tengo a mi familia y soy feliz, pero ahora, mientras observo desde la puerta a mi hija y a su novia acurrucadas en el sofá viendo la tele, las veo tan felices y enamoradas como nosotros lo fuimos, y me pregunto si tú alguna vez también te acuerdas de nosotros y sonríes.





Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.


sábado, 7 de noviembre de 2015

¿Era tu luz?

Después de dos años de haberte conocido y uno de que todo se fuera a la mierda aún pienso en ti, y por desgracia, lloro echándote de menos.

Ha pasado tanto y sigue doliendo como el primer día. Estos tres días he estado leyendo un manga preciosísimo y muy triste. No es triste en sí, si no que a mi me ponía triste. Estaba lleno de historias y conflictos de amor, y eso me hacía añorar y recordar. Y al llegar a una de las páginas más bonito entendí por qué me había estado sintiendo así todo el rato.

Me recordaba a ti. A nosotros. Tú decías que yo te daba luz. Que yo era tu luz. Que me querías siempre a tu lado. Que me dabas la luna si te la pedía. ¿Alguna vez fue verdad algo de todo aquello?

Me enamoré a mentiras. Me enamoré de alguien que solo jugaba conmigo, y no es justo. Todas esas veces que yo te prometía que no te abandonaría las decía de verdad, y aún seguiría ahí, aún quiero seguir ahí, si no me hubieras echado.

Te quise todo lo que he querido jamás a alguien. Te quise hasta entregarte mi vida. Y tú solo jugaste conmigo. Con una niña acomplejada que te idolatraba. Me da miedo pensar hasta dónde habría pasado de no haber salido de esa mentira.

Pero te quise. Te amé. Y lo peor
es que aún te quiero.

Que los lobos protejan vuestros sueños.

K.

lunes, 19 de octubre de 2015

Lo peor, preocupar.

Lo peor de pasarlo mal es que encima tienes gente detrás que se preocupa. Gente a la que no quieres preocupar y a la que por tanto ocultas mil cosas, pero hasta eso te sale mal y no dejas de hacerles daño.

Sabes que hay gente que te mira y puede querer ayudar, pero esa gente a veces son solo conocidos, a veces hasta amigos, pero es gente a la que no puedes contar ciertas cosas. Gente con la que aunque en teoría puedes contar, a la hora de la verdad no, pues no llegan a ser personas de real confianza. Y lo son menos aún cuando cada uno de tus amigos, cada uno de esos "mejores amigos" que has ido teniendo, aquellos a los que confiabas tu vida y hasta te ponías delante del toro por ellos te han dado de lado. 

Cuando tienes una supuesta mejor amiga por la que has dado todo este verano y ella te ha ido dando pequeñas punzadas. Por la que te sientes fatal de haberla tirado al suelo aquél día en fiestas en que estaba borracha. Pero que ya ni si quiera en ella puedes confiar ni con ella quieres contar. 

Cuando curiosamente ni en tu mejor amigo desde hace 10 años puedes confiar para contarle ciertas cosas, y no porque no le quieras o no confíes en él, si no porque llega un momento que no quieres que absolutamente nadie a tu al rededor se preocupe, que nadie te mire. 

Detestas ser un cristal, detestas que te miren y sepan todo lo que pasa por tu cabeza y corazón, y sin embargo no lo puedes evitar. Intentas poner sonrisa de joker cuando entras en el coche tras el instituto, pero no dura y tus padres te ven y sufren. 

Y tú sufres por ellos, porque sufren por tu culpa. Y solo habría personas contadas, una, quizá dos, con las que cuentas pero ni siquiera a ellos les cuentas. Tienen sus cosas y aunque dicen que no les molestas, en el fondo sientes que no ven el problema que ves tú, y que tampoco puedes abrirles tu corazón y sentimientos como para llamarles en plena llorera y soltarles todo.

Estás sola. Hay mucha gente a tu alrededor. Muchos conocidos, amigos, familiares, pero a la hora de la verdad estás completamente sola. Sola ante una hoja de papel a veces, otras ante un teclado de ordenador. Pero siempre sola.

Sola, y sin ser capaz de pedir ayuda pues el principal problema reside en que ni tú sabes el problema. En que tu depresión y tu angustia ha llegado a tales niveles que ya no hay quien te saque de allí. Ni un psicólogo, ni un profesor, ni tus amigos, ni tus padres, ni siquiera tú misma. 

El ese momento solo puedes llorar, desear no existir y morirte. Desear estar sola y al tiempo tener a alguien que te consuele y entienda todo lo que pasa dentro de ti sin tener ni que expresarlo. Solo quieres abandonar. Dejarlo todo atrás. Absolutamente todo.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

Vacío

Sé que te has perdido en la oscuridad que llevas dentro,
te buscas, no te encuentras, ya no sabes cómo hacerlo.
Lo difícil es quererlo, a veces siento que te alejas,
yo intentaré ayudarte aunque seas tus propias rejas.
No tengo miedo, yo me sentaré contigo en esta cueva,
mi hombro podrá aguantar lo que tu alma sola no pueda.
No necesito entenderte, no necesitas culparte,
ahora tienes que ser fuerte, solo déjame ayudarte,
no te hundas aunque sientas que no hay nada...
Este vacío no se llenará hasta que tu tengas ganas.
Sé que nada de esto es justo y que carece de sentido,
¿Crees que ya nada lo tiene? Sí, lo tiene estar contigo.
Lo entiendo, entiendo ese silencio tan sincero y no hay prisa,
yo te espero aunque añorando tu sonrisa.
Es una herida tan profunda la que tienes que ocultar,
y te esfuerzas en tratar que no lo noten los demás.
Si pudiera te acercaba a las estrellas, cada noche,
para que hablaras con ellas y saltaras ese bache.
Si estás rota, intentaré arreglarte, no voy a cansarme,
aunque el tiempo pase tan lento, intenta relajarte.
Un día pierdes, otro ganas, la vida te da y te quita.
Aunque los días se repitan, se acaba como la fama,
así que quiérete a ti misma antes de tumbarte en la cama.
La vida es un drama, grita o llora si lo necesitas,
y ahora dime, ¿crees que no hay motivos para seguir?
Sonríe, porque quedan tantas cosas por vivir.
No olvides que tienes a quien te quiere junto a ti,
fuiste tú quién me enseñó que no me tengo que rendir.
-Vacío (Porta)-

Es tan como si me la hubieran escrito directamente a mi...
Es tan yo que duele.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

miércoles, 7 de octubre de 2015

No sé querer.

Hay un momento en el que te paras a pensar. Echas la vista atrás y observas el rastro que vas dejando. Y en ese instante te das cuenta de que no puedes querer a nadie. 

Crees que quieres, y en verdad la mayoría solo son atracción. Te quieren, y tú no quieres. Y por eso tienes miedo a gustar.

Soy tan sumamente dependiente que necesito saber que me quieren y que gusto, pero en el momento que empiezo a observar que les gusto algo más que mera atracción me asusto. 

No estoy hecha para querer. No sé lo que es querer. Solo una vez quise de verdad, quizá dos, y me arrancaron el corazón y lo rompieron en trocitos. Desde entonces no sé querer. Me da miedo querer. Por mi y por ellos. Temo hacer y hacerme daño.

Y sin embargo sigo siendo dependiente del que los demás me quieran. 

Como dice mi querido "Cristal": ¿Amor? Iugh.

Pero yo temo quedarme sola.

Que los lobos protejan vuestros sueños.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Raro.

Es extremadamente raro cuando tu mejor amigo, esa persona que conoces desde hace 10 años, esa persona con la que has pasado más de la mitad de tu vida, la que te conoce más que un hermano, la que sabe cómo sacarte siempre una sonrisa, con la que discutes y peleas cosas estúpidas y luego pasa la mitad del tiempo en tu casa, la que soporta todos tus temperamentos y cambios repentinos de humor; un día te dice que le gusta una chica y que va bastante en serio. Y lo raro no es eso, si no que te diga que esa chica que tanto le gusta le recuerda a ti.

Eso es lo raro.

Y eso también me hace pensar algo que hace tiempo ya daba vueltas y alguien ya me comentó. Realmente yo no soy fea. No tengo buen cuerpo ni soy una belleza, pero soy una chica normalilla, del montón. El problema es que soy un poco rara a mi manera, y solo podría llegar a quererme una persona que haya vivido mis cambios. 

La persona que de verdad me entendiera y consiguiera querer tendría que ser alguien que me haya visto crecer y madurar. Que me haya conocido con gafas, braquets y algo más de 65 kilos con 10-12 años, y que ahora me vea ya sea con gafas o sin ellas pero me vea distinta, cambiada, mona, y con 8 kilos menos. 

Tendría que ser una persona que me haya visto saltando con amigas que luego me dieron una puñalada. Que me viera con mi mejor amiga y después viera cómo lloraba y se me rompía el corazón cuando ella se fue. Que me haya visto en mi época sin amigos y en la que los tenía a puñados. Alguien que entendiera porqué soy como soy. Porqué me afecta lo que me afecta. Alguien que consiguiera entender casi lo que ni yo entiendo.

Y precisamente por eso, porque nadie más que mi mejor amigo ha vivido todo eso, por eso, viviré sola y rodeadas de libros y gatos, huskies y hurones.

Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

sábado, 12 de septiembre de 2015

¿Quién soy?

El otro día Vi y yo estuvimos hablando y me acabó haciendo ciertas preguntas. Quién soy, qué es lo que quiero... Preguntas que lejos de saber contestar me ponen nerviosa. Ella quería que lo escribiera para hablar conmigo, para conocerme. Como si no hiciera eso las tantas veces que escribo aquí o en cualquier otro lado.

Últimamente han pasado demasiadas cosas, cosa extraña en mi vida, desde luego, pero hoy ya no puedo más.

¿Quién soy yo? No lo sé, no es algo que se pueda saber, soy una adolescente con las ideas confusas, que está a dos días de empezar su segundo de bachillerato científico y aún no sabe qué quiere hacer con su vida. Soy una niña en el fondo. Soy una niña que tiene miedo a todo. Miedo a equivocarse, a quedarse sola, a no gustar a los demás, a no gustarse a si misma. Ahora no soy nadie y soy yo al mismo tiempo. Soy un tránsito entre mi yo pequeña a lo que debo convertirme, a lo que seré yo realmente. Pero ahora no soy más que un manojo de nervios, confusiones, depresiones y ansiedad. No soy nadie más que una niña a la que todo le supera en cuanto algo se tuerce, una niña que por no ser capaz de quererse a si misma busca el cariño en los demás y por ello se pilla de un chico tras otro y luego nunca consigue nada. Soy una miedica que ya no solo tiene ataques de bulimia esporádicos, si no que también necesita de desahogo físico y pegar puñetazos hasta hacerse daño.

Por lo tanto, ¿quién soy? Ahora mismo esa pregunta engloba tanto que no tiene respuesta.

¿Y respecto a qué quiero? Quiero saber lo que quiero. Saber quién soy, saber quererme, aceptarme, ser FELIZ de verdad. Encontrar a alguien con quien estar. Quiero ser mayor pero no separarme de mis padres. Quiero volver a ser una niña. 

¿Y qué pienso hacer para conseguirlo? Sinceramente, no lo sé. Me siento perdida y sola la mayor parte del tiempo. Y me siento hundida y destrozada. Y sé que mis nervios no son normales, y que no puedo ponerme como me pongo. Pero creedme, esto no es algo que me guste, y ojalá hubiese una pastillita que arreglara todo.

Estoy a dos días de empezar las clases y de pronto todo me ha desbordado. La angustia, el estar sola, el que el chico que me gustaba y con el que por fin pensaba que podía haber un futuro, incluso en Alemania, haya fallado, el dormirme con una película de Harry Potter y despertarme, ver el final y saberme los diálogos. A veces son cosas así de absurdas las que desbordan mi tinaja. Y yo ya estoy muy cansada de llorar y sin embargo aquí sigo.

Ojalá algún día sepa quién soy, y ojalá todo se solucione. Solo espero que sea verdad eso de que los que peor lo pasan en los "primeros años" luego son los que tienen de las mejores vidas porque si no no sé hasta dónde puedo aguantar.


Que los lobos protejan vuestros sueños.
K.

lunes, 22 de junio de 2015

Sigo sin encajar.

"Pasan los años y yo sigo haciendo esto" Así dice una canción de unos amigos. "Pasan los días y yo cada vez más sola" digo yo.

Sigo con lo mismo que hace dos semanas, y es que nada cambia. Miento. Nada cambia para bien. Todo empeora.

A ellas ya no las soporto. Absolutamente en nada y para nada. Y a las únicas dos que sí, una no da señales de vida y a la otra la veo cada mil. Y eso hablamos de aquí, porque el resto viven en otras comunidades. Es decir, aquí no me queda nadie.

Y que me digan que no es así no lo hace menos cierto. Porque sí lo es.

Cuando dije que no encajaba en el grupo era por este tipo de cosas. Igual que se meten con U pueden hacerlo conmigo y no me hace gracia. Él es mi amigo y no voy a pasar por alto que se metan así con él.

Y vamos, ya el comentario de hoy ha sido la gota que ha colmado el vaso.
"-El otro día llamé a X con el culo sin querer.
-Pues a mi me llama porque sí."
GRACIAS. Gracias, monina, por hacer más obvio lo obvio. Gracias por hacer que me sienta peor. Hazme un favor, y no te acerques más a mi.

Nadie. Nadie tiene que acercarse. Es curioso lo imbécil que llega a ser el ser humano. Cuántas veces me habrá pasado esto, y aun así me empeño en buscar amigos. Cuando siempre, siempre acabo luego jodida y dolida. ¿Cuándo voy a aprender?

Y luego soy una puta borde, ¿no? Pues no, joder. No soy borde. Lo que pasa es que me siento sola, y estoy sola. Y cada vez que intento una pizca nunca se puede. Y no podéis haceros a la idea de lo que duele. Duele estar sola. Os lo prometo.

Y lo que me jode es que los necesito, que me prometieron que iban a estar ahí. Todos. Y ahora, una vez más, ¿quién queda?

Estoy cansada ya de luchar. Pasaré este verano sola. Con mi familia, con Vi y con los de Alo si es que me dejan, y se acabó. Y viajando a Madrid para  ver a mis Ikys. Porque es lo único que me queda.

"Estoy cansada. Harta de llorar. Pero ni tan siquiera me doy libertad a mi misma para rendirme. Pero me rompo. Y estoy harta. Yo lo que quiero es eso. Son ellos. Es salir con mis amigos. Con los Ángeles de Rami, con los Patinadores Profesionales, con los del Skate, daría lo que fuera por volver a salir con los Heisenberg. Con los Ikys. Mis Ikys, Sirenos serenos Vip o Sirenikys.
A ellos son a los que menos veo. Pero también los necesito. Necesito tardes como esa. Tardes en las que no haya ni un atisbo de pensamiento maligno. No tardes, si no días. Días en los que solo una sonrisa invada mi cara. Días en los que hagamos el imbécil y no haya ninguna preocupación aparte de la de que pierdan el juego por mi culpa cada cierto tiempo. 
Necesito a mis amigos. A todos. Ahora, son de las pocas cosas que me hacen tirar día a día y que consiguen hacerme reír. 
Amigos. Esos grandes sin los que estaría perdida."


 Es gracioso, pues no hace tanto que escribí eso y sin embargo, en unas cosas sigue siendo clavado y en otras, cómo ha cambiado todo. Aquellos con los que quería y necesitaba salir ya no están ahí. Ellos están, pero no yo con ellos. Y todo por estudiar y desaparecer del mapa. Tócate los cojones.